25 de junio de 2020
25.06.2020
La Opinión de A Coruña

Noche tranquila, amanecer limpio

El servicio de limpieza recoge 197 toneladas de basura en las calles, tanto "como un día normal", tras un San Xoán de playas cerradas con "ejemplar actitud de vecinos y hosteleros"

25.06.2020 | 00:56

La resaca de la noche de San Xoán 2020 en A Coruña dejó en la mañana de ayer una estampa de las playas de la ciudad tan atípica como la imagen que ofrecieron en la víspera. Que los arenales estuvieran totalmente vacíos desde última hora de la tarde del 23 de junio fue algo tan difícil de asimilar como que estuvieran completamente limpios con la salida del sol el día 24. Los vecinos pudieron este año pasear sobre la arena y algunos surfistas, con la bandera roja, llegar hasta las olas sin tener que sortear obstáculos de residuos. Las cifras de la recogida de basura son muy elocuentes: 197 toneladas en las calles de la ciudad (159 de residuos inorgánicos, 38 orgánicos), "lo habitual de media en un día normal", comparó la edil de Medio Ambiente, Esther Fontán. De haber estado permitido el uso de las playas para celebrar San Xoán saltando las hogueras, se hubieran acumulado en ellas unas 150 toneladas más, calculó. En 2016 se recogieron 190, el año pasado algo más de 93; ayer, limpieza total.

La fiesta, inusual este año por la crisis sanitaria y el temor a que surjan nuevos brotes de contagios del Covid-19, lo que llevó al Concello a cerrar las playas para evitar aglomeraciones y prohibir el encendido de hogueras, deparó "incidencias mínimas", según destacó ayer el responsable municipal de Seguridad Ciudadana, Carlos García Touriñán. Solo hubo fuego en dos puntos opuestos de la ciudad, la calle Ribeira Sacra en Novo Mesoiro y el Campo de Marte en Monte Alto. No fueron hogueras grandes, pero quienes las encendieron se resistieron a apagarlas cuando se lo requirieron los agentes de la Policía Local, por lo que fueron sancionados. Hubo un par de amagos más, aunque quienes lo intentaron enseguida desistieron, añadió Touriñán.

El 010 registró más de 200 llamadas telefónicas, la mayoría por problemas de ruido y el resto por casos de auxilio de poca relevancia, informó el Concello. Algunas incidencias ciudadanas fueron infracciones por motivos acústicos, tres en total; otras, por estacionamientos indebidos en calles donde era difícil encontrar una plaza libre. Se produjo también alguna quemadura "muy leve" e intoxicaciones etílicas que debieron ser atendidas en el hospital, "las habituales de una noche de sábado", según fuentes sanitarias, que no precisaron cifras. La noche de San Xoán en concellos vecinos también fue muy tranquila, sin incidencias de importancia y con los arenales limpios, de acuerdo con las fuentes municipales consultadas, con fiestas en lugares privados y sin percances.


"Se han hecho los deberes muy bien", destacó la concejal de Medio Ambiente, quien agradeció el comportamiento "ejemplar" de los ciudadanos y los hosteleros que tuvieron actividad. Ni unos ni otros, añadió, dejaron residuos en las calles fuera de los contenedores tras la celebración de churrascadas y sardiñadas en los locales que lo solicitaron. "Lo más llamativo fue que no hubiera estos encuentros en las calles San José, San Juan y Orillamar, en cambio sí hubo bastantes en locales y lugares de Matogrande y Os Rosales. En general hubo un ambiente muy familiar y sin incidencias", dijo Fontán. Un total de 303 establecimientos hosteleros de la ciudad y vecinos pidieron permiso para cocinar y comer en la calle, pero hubo otros que este año prefirieron no abrir.

"Tanto a los vecinos como al sector de la hostelería que abrió sus negocios quiero agradecerles su comportamiento y por cumplir las medidas de seguridad, de limpieza y de capacidad de los locales. Su actitud invita a la reflexión sobre el civismo. Ojalá, de todas formas, que este sea el último año con el San Xoán con las playas vacías", expresó Fontán en uno de los accesos a la playa de Riazor.

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