Después de un verano atípico, la campaña de la vuelta al cole se presenta muy poco normal. Los hábitos de consumo de las familias se han adaptado a la incertudumbre generada, primero por la pandemia, y ahora por los rebrotes. Existe un compás de espera a la hora de adquirir libros de texto, material escolar, uniformes y calzado para iniciar las clases en septiembre -si nada se tuerce- que solamente se ha visto interrumpido esta semana por el descubrimiento por parte de muchas familias de los descuentos del programa Presco municipal. A través de sus modalidades de bonos para comercio minorista o de carácter cultural, los coruñeses pueden adquirir con reducción de precio manuales de texto, mandilones, calzado o materuial escolar.

"Este año no detectamos las colas de campañas anteriores, mucha gente está esperando a última hora", explica Joaquín Doldán, responsable de la tienda El Uniforme. El negocio situado en la calle Pintor Joaquín Vaamonde ha percibido en los últimos días una mayor afluencia de clientela atraída por los bonos municipales que, en el caso del comercio minorista, llenan con 30 euros la cartera de los ciudadanos coruñeses mayores de 14 años. "A día de hoy hemos gastado más de la mitad de la cuantía de descuentos que podemos ofrecer" explica este comerciante. "La gente se ha enganchado a los bonos, a veces incluso para adquirir cosas, como calzado, que no tenía previsto en un principio".

La papelería Carlin, en la calle Posse, en Cuatro Caminos, se ha estrenado esta semana en el programa. "Nos dimos de alta porque nos lo pidieron clientes cercanos", explica Catarina Mosquera. En su caso, cree que los descuentos animarán más las ventas para los alumnos de más edad, estudiantes de instituto, universitarios y opositores. "Los más pequeños siempre cuentan con más ayudas", matiza. Al igual que ocurre con muchos negocios locales, en esta época activan programas propios de descuento o de acumulación de puntos. "Siempre es un plus", cuenta Catarina Mosquera, en relación a su adhesión al programa local de comercio minorista. En su caso la reducción es aplicable para la adquisición de material escolar y de oficina. "Seguro que se anima más gente joven y mayor a un consumo que no tenían previsto realizar ahora", indica la representante del comercio.

Una de las grandes incógnitas con las que se han topado las familias guarda relación con la adquisición de los libros de texto. Algunos negocios elevaron consulta al ayuntamiento para saber si son aplicables los descuentos en los negocios adheridos al denominado bono cultural. "Se pueden utilizar para comprar libros de texto", asevera Alejandra de Diego, de la Librería Berbiriana de la Ciudad Vieja. Desde este local de la Calle Santiago perciben que los bonos han animado a acudir al local a "gente no tan lectora y clientes no habituales". Algunos se han acercado para preguntar por los manuales escolares, de ahí que hayan consultado con las autoridades la posibilidad de adquirirlos con descuento. En su caso se han adherido a la modalidad de Presco cultural, que asegura descuentos del 40% a partir de un gasto de 10 euros en el establecimiento. "Hay más movimiento", especifica la portavoz de la librería, a quien varios clientes le han reportado incidencias con la aplicación para acceder a los bonos. En su caso, además, echa en falta que no se habilite un sistema alternativo, menos digital, para las personas mayores y para quienes no sepan utilizar o no tengan acceso a la tecnología móvil. "Podrían atenderse esas limitaciones", solicita.

En lo que todos coinciden es que este año la campaña se ha retrasado unas semanas. Y en que el cliente pide más garantías. "La gente compra y pregunta mucho por la política de devoluciones", relata el responsable de El Uniforme, Joaquín Doldán que añade: "Quieren saber que si nos vuelven a confinar qué pasará, si no usan las prendas, por los cambios, etc.". Como comerciante, Doldán expone que se ponen "del otro lado"y al igual que ocurrió durante el estado de alarma, "si vienen con etiqueta, vamos camabiarlos, siendo más laxos en el plazo que no contaría en caso de un nuevo confinamiento".