El proyecto de Oil Deposit Corunna para construir una terminal de hidrocarburos en el puerto exterior de Langosteira ha dado un importante paso hacia adelante. Ha obtenido el visto bueno de la Consellería de Medio Ambiente después de tres años de tramitación, lo que da vía libre a esta iniciativa, que consiste en la ejecución de una instalación de almacenamiento, mezcla, transformación, carga y descarga de graneles líquidos. Estará compuesta por once tanques para almacenar más de 360.000 metros cúbicos, según recoge el proyecto presentado por esta compañía.

La Xunta concluye que la propuesta es "ambientalmente viable" y le da vía libre, aunque pone algunas condiciones que se deberán cumplir. Considera necesario la realización "de mediciones" del ruido "que soporta" el núcleo de O Porto de Suevos, en Arteixo, "en las condiciones más desfavorables", es decir, cuando se registre la mayor actividad de la planta y haya condiciones meteorológicas que faciliten la propagación del ruido hacia esta zona poblada. En la declaración de impacto ambiental también se exige que "todas las instalaciones" estén diseñadas "teniendo en cuenta los posibles riesgos climáticos", tanto lluvias como temporales marítimos. En esta zona se ubican más de medio centenar de pequeñas casas unifamiliares.

La Consellería de Medio Ambiente exige que la terminal tenga "todas las medidas necesarias para la gestión de las posibles emergencias que puedan surgir durante la vida útil de las instalaciones". El recinto previsto deberá, además, contar con las medidas necesarias que eviten que la contaminación llegue al mar a través de las aguas de escorrentía.

Oil Deposit Corunna, tal y como exige la declaración de impacto ambiental, está obligado a presentar informes del programa de vigilancia y seguimiento ambiental.

Esta compañía planifica una operación que requerirá de una inversión de 30,8 millones de euros sin IVA, de los que 8,2 son para instalaciones fijas y 22,5 para estructuras desmontables, explicaba hace dos años. El Puerto cifraba el proyecto en 35 millones y preveía la generación de 100 puestos de trabajo directos e indirectos. La empresa tiene previsto ocupar en una primera fase 45.000 metros cuadrados de superficie en el puerto exterior, donde construirá once tanques para almacenar más de 360.000 metros cúbicos de graneles.

El proyecto de esta empresa de instalarse como un operador más en el puerto exterior tomó forma después de que la petrolera mexicana Pemex renunciase en 2017 a construir un centro de distribución de hidrocarburos para toda Europa en una superficie de 30.000 metros cuadrados en la dársena de Langosteira. Este proyecto había sido anunciado por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en el comienzo del mandato local del PP, pero fue desinflándose con el paso de los años y debido a problemas económicos de Pemex, que unos años después confirmó su renuncia tras haber iniciado algunos trámites.

Entonces entró en escena Oil Deposit Corunna. Uno de sus dos apoderados, Antonio Silvino Martínez-Laredo, admitía a LA OPINIÓN en enero de 2018 que "dentro de cinco o diez años" se diría que su empresa había hecho "un gran negocio". Se le ha ofrecido a todo el mundo y nadie ha querido. La oportunidad de Langosteira es inmensa, pero crear un mercado como este requiere mucho trabajo", advertía el empresario.