07 de septiembre de 2020
07.09.2020
La Opinión de A Coruña

Luisa Valdés: "Hay gente que habla de arte de un modo complicado porque no tiene nada que decir"

"Cuando yo estudiaba, los libros no mencionaban a ninguna mujer artista"

07.09.2020 | 02:19
La artista Luisa Valdés, la semana pasada en la galería Parrote.

En sus habituales paseos por la playa, Luisa Valdés solía recoger conchas. Pero que una actividad parezca intrascendente, o rutinaria, no significa que no pueda tener grandes repercusiones. Tras un periodo vital algo amargo y lleno de despedidas, los mejillones, de entre el resto de carcasas, empezaron a tomar para ella un cariz especial. La coruñesa vio las heridas de la vida en las adherencias de los moluscos, que se ha afanado en retratar en Bivalvos vividores, expuesta en la galería Parrote hasta el día 18.

De un mejillón, saca el mundo.

(Ríe) Sí, un poco esa es la idea. Yo pasé una época de muchas pérdidas personales -se murieron mis padres- y fue un tiempo de mucho cambio. Cuando se te juntan cosas así, de repente haces un parón y reflexionas. Comencé a hacer mis paseos por la playa y a recoger conchas, y me empecé a fijar en las de los mejillones por esas adherencias que tienen. A mí la idea de que la concha del mejillón se quede al final de su vida así en la playa, con todas esas adherencias, refleja un poco la piel de los seres humanos, lo que hemos vivido.

¿Se ha unido a los que encuentran en el mar la nostalgia?

Sí. Aunque más que la nostalgia, la trascendencia y la parte más espiritual. A veces los pequeños mundos que tenemos a nuestro alrededor son reflejo de ese orden universal que debe haber en algún sitio. Me parecía una metáfora sobre el paso del tiempo, y empecé a trabajar sobre eso en el estudio.

¿Ha sido su roca a aferrarse, como le ocurre a los bivalvos?

La verdad es que sí, sí. Mi trabajo? Casi usar esa palabra? Es casi mi vida, mi manera de expresarme. Para mí es una manera muy natural hacerlo así. El hecho de estar confinada me dio más tiempo para ocuparme de este trabajo que estaba haciendo, porque en otros momentos de mi vida no tenía tanto. De hecho, trabajé muchísimo (ríe).

Una de cal y otra de arena, Lo cercano y lo lejano? Y ahora la cáscara y el interior. Parece que su pintura jugara siempre con los opuestos.

Sí, yo también me doy cuenta de que, después de tantos años, es como un hilo conductor que me interesa y que termino expresando de una manera o de otra. Me fijo mucho en todo lo que se queda en la superficie como reflejo de ese paso del tiempo.

En este caso concreto propone una mezcla de detalle y de brochazos que aluden a sus etapas pasadas. ¿Es una serie de transición?

En realidad, cuando estoy trabajando estoy en un mundo muy abstracto, aunque el resultado sea figurativo. El formato de estos mejillones es tan grande que te metes dentro y te olvidas de lo que son. Desde que salí de la escuela no hice más que pintar, pese a que mi especialidad era el dibujo cuando hice Bellas Artes en París.

¿Fue la meca que prometía?

Fue mi época de estudiante, y la escuela era muy internacional. Éramos de todas partes del mundo. Fue una época muy bonita, los años de la Movida aquí París los tuvo de una manera diferente.

En A Coruña se ha esforzado por reivindicar la obra femenina. ¿Se ha rescatado ya la mirada de la mujer en las artes?

Yo creo que sí. Cuando yo estudiaba, los libros de Historia del Arte no mencionaban a ninguna mujer. Hoy en día esto ha cambiado, pero siempre conviene poner algún modelo de mujer artista para los niños. Durante muchos años di conferencias sobre el arte contemporáneo y las vanguardias. Me encantaba que en mis charlas la gente sintiese esa pasión que yo siento por el arte.

Decía una vez que el arte sirve para "vivir momentos generosos entre las personas". ¿Cuáles le ha regalado su trayectoria?

Muchas relaciones con gente que aprecia lo que haces y con la que tienes esa conexión con lo que te interesa y te gusta. Muchas veces compartes cosas muy buenas con personas a las que les gusta el arte. Hay mucha gente que decía que no sabía nada, y después de estar hablando opinaba que era interesante. El arte è cosa mentale [es una cosa mental], como decía Leonardo da Vinci. Y es muy humano ser mental. Yo creo que hay gente que habla de arte de un modo muy complicado porque no tiene nada que decir.

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