21 de septiembre de 2020
21.09.2020
La Opinión de A Coruña

La obra de la avenida, en punto muerto

La reforma de Alfonso Molina empezó a tramitarse en 2013 y siete años después sigue sin ver la luz - Cambios en el proyecto retrasaron su tramitación

21.09.2020 | 00:42
La obra de la avenida, en punto muerto

Mientras proyectos largamente demandados desde hace años como la rotonda de A Rocha, en Cambre, o el paso subterráneo de Sol y Mar, en Perillo, salen adelante, la reforma de la avenida de Alfonso Molina todavía sigue a la espera de que el Ministerio de Transportes inicie la contratación de la obra. Esta actuación, que ya aparecía en los Presupuestos Generales de 2012 y de la que en 2013 se sacó a información pública el primer proyecto de redacción, no despega.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) del 21 de marzo de 2018 aprobó definitivamente la propuesta de trazado para reformar la avenida, y "con objeto de agilizar las obras" segregó las reformas en tres proyectos de construcción específicos. El proyecto de trazado define el ámbito de la obra: los dos márgenes de Alfonso Molina entre los puntos kilométricos 1,05 y 3,55 de la carretera AC-11. También el coste aproximado: el presupuesto estimado de licitación será de 19,1 millones, incluido el IVA.

Cuando se inició la tramitación para esta obra en 2013, el alcalde de la ciudad era Carlos Negreira (PP). Después lo fue Xulio Ferreiro (Marea Atlántica) y ahora ocupa el cargo Inés Rey (PSOE). Después de todo este tiempo aún no hay atisbos de que los trabajos puedan comenzar pronto, ya que primero deben ser licitados.

La tardanza en redactar los proyectos de construcción suma años a un proceso largo. La ampliación de Alfonso Molina ya aparece en los Presupuestos Generales del Estado de 2012. En diciembre de ese mismo año se incluyó en un proyecto firmado entre el Ministerio de Fomento y Audasa, la concesionaria de la AP-9, en diciembre de 2012. Pocos meses después, en marzo de 2013, el BOE sacó a información pública el proyecto de construcción para ampliar la avenida, en el mismo tramo que se contempla ahora. El Gobierno local de Marea Atlántica presentó un proyecto alternativo para la ampliación, apostando por "humanizar" el vial y hacerlo "más amable" a los vecinos. Estos cambios obligaron a modificar el proyecto y a reiniciar la tramitación administrativa.

Por su parte, el ministerio presentó en 2016 una nueva propuesta para el vial, con una ampliación de seis carriles de entrada, y cinco de salida, en el enlace con la AP-9, y el mantenimiento de cuatro hasta Ponte da Pedra, que fue aceptada por el Gobierno local de Marea El Gobierno incorporó actuaciones que demandaba el Concello, como una nueva parada de autobús, o más zonas peatonales. Al proyecto se añadió la previsión de reducir la velocidad por la vía a 70 kilómetros por hora. La alcaldesa, Inés Rey, en la campaña electoral de las municipales había pedido que arrancasen las obras y defendió que no se amplíen los carriles y que se humanizase el entorno.

El vial 18, entre trámites

Otro proyecto que se dilata en el tiempo es la conexión entre la Autopista del Atlántico (AP-9) y la tercera ronda (AC-14). Está prevista a través de A Zapateira, en terrenos de los concellos de A Coruña y Culleredo. Se trata del conocido vial 18.

El Ministerio de Transportes inició a principios de verano el trámite de evaluación ambiental por segunda vez, ya que en el primer intento se detectaron errores en la tramitación.

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