04 de octubre de 2020
04.10.2020
La Opinión de A Coruña
Actriz coruñesa, una de las protagonistas de 'La isla de la mentiras'

Victoria Teijeiro: "La cultura es esencial para entender lo que nos pasa, no es simple entretenimiento"

"Bien merecidos vienen ahora los éxitos de 'La isla de las mentiras' porque sufrimos mucho"

04.10.2020 | 01:15
La actriz coruñesa Victoria Teijeiro, cerca de la plaza del Humor.

La actriz coruñesa Victoria Teijeiro está en plena promoción de la película La isla de las mentiras, que acaba de ganar el premio Xacobeo, en el Festival Internacional de Ourense, mientras hace planes para irse de gira por teatros y piensa en cómo será el año que viene si no hay un apoyo decidido de las instituciones para proteger la cultura.

La isla de las mentiras cuenta una historia de mujeres valientes de las que están todavía sepultadas en la memoria.

Es una historia necesaria, habla de unas mujeres olvidadas y que, además de haber hecho algo heroico, y de no considerarse ellas unas heroínas, habla de muchos temas transversales, entre ellos, está el hecho de que ellas se lanzan al mar a salvar a muchas personas que se ahogan. Son, realmente, emigrantes a las que, en 1920 en España, no les quedaba otro remedio que marcharse a Argentina. Y nos toca mucho con la realidad de ahora. Además, con la pandemia, con todas las barreras que parece que hay... pero ¿cuántos emigrantes están viniendo? Los que ahora son inmigrantes, antes éramos nosotros y hay que ver cómo tratamos a unos y a otros. Además del naufragio, se reflejan las clases sociales. Había un marqués que era el dueño de la isla, de Sálvora y esto es un hecho real. Las pocas familias que viven en la isla trabajan para él. Es muy doloroso ver esas diferencias tan sangrantes, entre los que se mueren de hambre y los que son ricos y tratan a la gente como ganado.

Parten de este suceso, que fue un hecho real para mostrar la vida en la isla.

Sí, está ficcionada y hay partes que son de thriller, se le da una respuesta a por qué encalla el Santa Isabel, en la noche del 2 de enero. Los hombres se habían ido a pasar el fin de año fuera de la isla, las mujeres se quedaron a cuidar, algo que también tendría su debate. Dicen que la isla es como un salvavidas para la gente de Ribeira, porque es un rompeolas y así no llegan tan fuertes a la costa. Las mujeres estaban en esa parte de la playa, que es la zona opuesta a donde encalla el barco, y fueron remando, hicieron tres o cuatro viajes. Eran muy jóvenes y estuvieron toda la noche remando para rescatarlos y para decirles que no fuesen hacia las rocas porque se morirían. Los pocos hombres que se habían quedado decidieron ir a Ribeira a avisar, pero cuando llegaron ya era el día siguiente, se hubiesen muerto todos.

¿Conocía la historia?

Cuando me llegó la convocatoria del casting, me puse a indagar como una loca y me fui a Ribeira al día siguiente a impregnarme del acento. Es verdad que ellos allí la conocen, pero el resto de la gente, en Galicia no tenemos ni idea. Se le llama el Titanic gallego, es muy importante históricamente, pero no conocemos esta parte de nuestra historia. Creo que, después de cien años, era el momento justo para darle la valía a estas mujeres olvidadas.

¿Cómo eran ellas, hicieron este acto heroico y ya o destacaban en su época por más cosas?

Cuando nos pusimos a preguntar, que fuimos varias veces, Nerea [Barros], Paula [Cons] y yo a Ribeira, para saber cómo eran ellas y cómo las recordaban, siempre nos decían que las mujeres de Sálvora eran de otra pasta. Faenaban, trabajaban... Hacían de todo. Nos decían que no se acordaban de haberlas visto sonreír. Cuando tienes tanto que hacer y tanto por lo que luchar, no tienes tiempo para llorar. Queríamos saber también cómo habían podido sobrellevar ese shock postraumático, porque haber visto semejante cantidad de gente muriendo... Queríamos saber cómo vivieron los días después sin poder hablar de sus sentimientos porque, entonces, eso no se hacía. Y todo el circo que vino después.

¿Qué circo?

Les hicieron un homenaje descontextualizándolas totalmente de su sitio, que es Sálvora. Según dicen, les dieron unas medallas, pero solo para la foto, porque no llegaron a tenerlas. Ellas después ya no querían hablar de nada de eso, porque les había afectado mucho. Y las envidias que vinieron después, porque las homenajearon a ellas, pero había más gente a la que le hubiese gustado recibir un reconocimiento. Se sintieron incluso culpables de haber sido las protagonistas y de que se les pusiese un foco que ellas no querían ni buscaban.

Hacen la película y, a la hora de estrenarla, llega la pandemia, ¿nada es como lo habían programado?

Nada, pero después de la tempestad viene la calma y, a veces, sale el arco iris, como ahora. El estreno estaba pensado en cines para el 29 de mayo, nos cayó de pleno. Yo, además, iba a estrenar una coproducción con el Centro Dramático Galego justo el día en el que se cerraron los teatros y me quedé compuesta y sin novio. Tenía la ilusión de la película y se me fueron cayendo todos los castillos que tenía armados. Hubo momentos difíciles, sobre todo, para Paula. Hubo un momento que pensamos a ver si esto no va a funcionar, pero curiosamente, China nos trajo una cosa buena, que entró la película en el festival internacional de Shanghai y, entonces, de repente, todo cambió. El estreno en Filmin, que no sabíamos cómo iba a funcionar lo hizo muy bien ese fin de semana y luego ya han venido los festivales. Bien merecidos vienen ahora los éxitos, porque sufrimos mucho.

¿Llegaron a pensar que ya no había nada que hacer con la película?

Mi madre siempre me decía que Lola Herrera había dicho una vez que el teatro era un amor muy ingrato porque tú le dabas mucho y él te daba solo de vez en cuando,. Lo decía del teatro, pero vale para cualquier disciplina artística. Cada proyecto es como un hijo, le pones tanto amor... En este caso, sobre todo Paula, porque era su proyecto, independientemente de que todos quisimos aportar. Somos los tíos, primos y demás familia, pero ella es su madre y pones a tu hijo en manos de productores y del público. Ahora está funcionando muy bien.

Y ahora tienen que seguir trabajando en tiempos complicadísimos para la cultura, ¿cómo está llevando esta nueva normalidad?

La película ahora tiene que volar sola. En el audiovisual estamos a la expectativa, tengo una serie grabada, a ver cómo funciona y, en Galicia, en el teatro, estamos retomando la actividad. Nosotros salimos hoy [el pasado jueves] de gira por Asturias y Cantabria. Las compañías parece que este año lo vamos a salvar, pero, ¿qué va a pasar con el que viene? Las ayudas se terminan, los proyectos se cancelan, los teatros programan a un mes. En Madrid se está cancelando todo y es el centro neurálgico.

¿Está herida la cultura a pesar de ser necesaria?

Yo siento impotencia porque la cultura es fundamental para nuestro futuro, para entender y encajar lo que nos está pasando, para ser mejores personas. No es un simple entretenimiento. Algo estamos haciendo mal. Si en la guerra y la posguerra se pudo mantener la cultura, ¿cómo es posible que ahora no? Parece que se nos está poniendo un velo como si no existiésemos. Tenemos que defenderla e involucrar a toda la gente porque todo lo que consumimos en el confinamiento se tiene que seguir produciendo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
esquelasfunerarias.es