El cierre perimetral anunciado por la Xunta para Arteixo durante la mañana de ayer y que entró en vigor a las 15.00 horas levantó críticas por parte del alcalde, Carlos Calvelo, y la asociación de comerciantes, que se lamentaron por el escaso margen de tiempo para actuar.

El regidor explicó que hay que acatar la decisión del comité médico para intentar lograr bajar el número de contagios, pero alertó de los pocos medios existentes para poder hacer cumplir las restricciones. "Los concellos tenemos pocos recursos y sin medios es muy difícil", indicó. También explicó que era complicado poder controlar las entradas y salidas sin poder tener preparado un operativo. Ayer apenas tuvieron tres horas para ello. Calvelo consideró que "quizá" hubiese sido mejor a medianoche el cierre.

Calvelo también apeló a la responsabilidad de los ciudadanos para lograr que la situación mejore en los próximos días y pidió que se respeten las medidas dictadas por el Gobierno gallego.

El Centro Comercial Aberto de Arteixo (CCA) señala que "la forma precipitada" en que la Xunta adoptó la medida "puede resultar muy perjudicial para la economía local". "Hasta pocos minutos antes de la entrada en vigor de las nuevas medidas, la administración no publicó el texto oficial y tanto comerciantes como hosteleros no tuvieron más información que la que conocían a través de los medios de comunicación", afirma la entidad. El CCA asegura que recibió la noticia "con sorpresa y estupefacción" y la presidenta de la entidad pudo constatar a lo largo de la mañana la angustia de muchos asociados.

La agrupación de comerciantes afirma que no se opone a que se tomen medidas, "pero los negocios de la localidad ya habían organizado su trabajo para el fin de semana sin contar con que pudiera tomarse una decisión así".

El Concello arteixano anunció ayer la suspensión de la feria prevista para hoy en el entorno de la plaza del Baneario y de todas las actividades deportivas y culturales programadas para evitar la propagación del coronavirus.

La Policía Local inició ayer una serie de controles en los principales puntos de entrada. Uno de ellos fue la rotonda de O Seixedo, principal acceso a Arteixo y al polígono de Sabón. La Guardia Civil también se situó en diferentes puntos. Uno de ellos fue en las proximidades del límite con A Laracha.