Mercancía antigua y moneda antigua. Es la carta de presentación de una tienda de antigüedades y segunda mano en el Agra do Orzán, cuyos escaparates son un bonito viaje al pasado. En todos los sentidos. Porque además de piezas de otras épocas como imponentes relojes decorativos, piezas figurativas de cerámica o vajillas, el establecimiento acepta pesetas. Al menos es lo que pone en uno de sus cristales. "Cobramos en pesetas". Eso sí, solo hasta final de año, aclara con letra más pequeña el mismo cartel. Así que hasta el 31 de diciembre, quien se haya encontrado olvidado en un bolsillo o en un cajón un billete de dos mil o un peletre de quinientas tiene un sitio a donde ir.