Después de tres años de experiencia en la producción de biogás a partir de las emisiones generadas por la materia orgánica, iniciativa que dio origen a la Unidad Mixta de Gases Renovables, la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Bens inicia ahora un nuevo proyecto de investigación destinado a la producción del llamado hidrógeno verde.

Naturgy, Energy Lab y EDAR Bens han obtenido dos millones de euros de la Axencia Galega de Innovación para desarrollar un proyecto que concluirá en 2023 y que persigue avanzar en el camino de la economía circular que ya abrió la anterior investigación, que permite suministrar combustible ecológico a un autobús del transporte metropolitano de A Coruña y en las furgonetas de la depuradora.

Una parte del biogás que no se utiliza para producir electricidad en la planta es quemado en una antorcha, pero el objetivo ahora es trasvasarlo a la red de gas natural, ya que tiene las mismas propiedades que el que se extrae en los yacimientos de ese combustible.

Pero el verdadero reto en las instalaciones de Bens será la generación de hidrógeno verde, que se consigue mediante electrólisis del agua. Carlos Lamora, director de EDAR Bens, advierte que este proceso hace necesario un consumo eléctrico muy grande, por lo que para evitarlo se generará electricidad mediante la instalación de una turbina en el pozo a través del cual el agua depurada cae al emisario submarino de la planta, ya que tiene ocho metros de altura. Lamora detalla que los 150.000 millones de litros de agua producirán unos 1.400 megavatios al año con los que se disociará el hidrógeno y el oxígeno.

Este último se empleará para potenciar el reactor biológico donde las bacterias comen la materia orgánica disuelta en los vertidos, lo que permitirá apagar una de las máquinas soplantes necesarias para ese proceso. El hidrógeno se mezclará con el dióxido de carbono de la planta de biometano para conseguir metano, un combustible renovable y sin emisiones. 

“Queremos ver cómo se comporta en los vehículos de combustión porque sería como utilizar gasolina de 98 octanos en vez de la de 95, que tiene más poder calorífico y le puede dar más rendimiento al motor”, explica el director de la depuradora. Lamora detalla también que se pretende “saber cómo se comporta la molécula de hidrógeno, porque es pequeñísima y hay que tener cuidado con los lugares donde se almacena porque se producen fugas y el material se fragiliza”. La investigación buscará además nuevas aplicaciones del hidrógeno e incluso aplicarlo en la movilidad como vehículos con pila de hidrógeno.

Para Lamora, esta iniciativa supone una “apuesta por otro modelo energético en las ciudades” por parte de los ayuntamientos integrados en EDAR Bens, ya que asegura que será, “la única depuradora de España productora de hidrógeno”. “Somos una biorefinería, porque obtenemos gas para producir energía eléctrica y somos capaces de generar hidrógeno a través de la producción eléctrica”, destaca el director de la depuradora, quien pretende convertirla “en un referente de las energías renovables”.

Lamora aclara que la planta no puede obtener ingresos con la producción de energía “porque sería competencia desleal aprovechar los fondos de investigación para competir con las empresas”, aunque la experiencia lograda con estos proyectos puede llevar a la empresa a incluir en el futuro esa actividad en su objeto social.