En el recién estrenado documental sobre Iker Casillas, el portero confiesa que el gol que más le dolió fue el que Djalminha le marcó en la temporada 1999-2000 en el Bernabéu. El jugador deportivista disparó desde fuera del área y sorprendió al meta madridista, que al término del partido se mostró pesaroso. Solo tenía 18 años y los dos porteros titulares del Madrid estaban lesionados. Djalminha dijo entonces que el balón era imposible de parar por el efecto que había cogido.