“Me alegra muchísimo que se consiga la vacuna del COVID-19”, manifestó ayer Sonia Valbuena, directora del Comité Antisida de A Coruña (Casco) en relación con la diferente actitud de los gobiernos y la comunidad científica hacia la actual pandemia y la enfermedad del VIH, que hoy celebra su día mundial. “Si nosotros tuviéramos que estar indignados o enfadados, imaginaos los del cáncer”, explicó Valbuena, quien además aseguró que en el Sida “se ha invertido muchísimo dinero, y si hoy hay vacuna del COVID-19 es porque bebe de las investigaciones del VIH y otros muchos virus”.

“Tengo la esperanza de que ese paso forzado por la situación mundial sea utilizado para el Sida, el cáncer y otras patologías”, dijo la responsable de Casco, quien además destacó que la entidad “sabe de pandemias y de virus, el dolor humano que causan y las necesidades sociales que conllevan”. “Mientras esperamos que los científicos obren el milagro tenemos que trabajar con nuestra pandemia y con la nueva”, advirtió Valbuena sobre la situación que vive esta asociación, de la que dijo que, a pesar de las dificultades causadas por el coronavirus, “no cerró sus puertas ni un solo día”.

Todas las dependencias y programas que Casco tiene en funcionamiento no se han visto afectados por las extraordinarias circunstancias generadas por la pandemia, ya que han permanecido abiertos el piso de acogida para enfermos y el dedicado a personas en riesgo de exclusión social, así como el punto de calor para personas sin hogar y el programa de prisiones, aunque adaptándose a las necesidades.

Valbuena indicó además que uno de los colectivos que en esta situación se encuentra en unas condiciones de aún mayor vulnerabilidad es el de los trabajadores del sexo, por lo que Casco puso en marcha un nuevo punto de calor destinado a ellos, especialmente para los transexuales, en el que cuenta con la colaboración de la Consellería de Sanidade, que le solicitó su creación. Este departamento autonómico contribuyó a remodelar el punto de calor, en el que se produjo un incremento de entre el 20 y el 30% de llegadas de personas sin hogar, lo que supone más de 100 al día, con todo tipo de perfiles sociales y a las que se presta una atención multidisciplinar.

“Es el momento de arrimar el hombro todos, los servicios sociales y la sanidad no pueden estar en manos ni de ideologías ni de partidismos”, proclamó Valbuena, quien informó además que Casco instalará hoy una mesa informativa sobre el Sida en la plaza de Lugo y proyectará vídeos en las pantallas del paseo marítimo de Riazor y en la Facultad de Sociología, a lo que se sumará la tradicional iluminación nocturna con luces rojas de la Torre de Hércules.

“Este día nos recuerda que el VIH no desapareció”, puso de relieve el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña sobre la conmemoración hoy de la jornada mundial sobre el Sida, razón por la que visitó ayer la sede de Casco. Calificó de “preocupante” que el 80% de las infecciones de esta enfermedad deriven de relaciones sexuales sin protección y agradeció la labor realizada por Casco, a la que denominó como “entidad imprescindible en este ámbito”. “El COVID-19 quiso poner a prueba a Casco, pero respondió con su mejor saber hacer”, afirmó.

Programas

Comesaña recordó que su departamento trabaja en el terreno preventivo del Sida con los programas Xente con don —destinado a alumnos de Secundaria y FP—, el de inyección higiénica en las farmacias y el de intercambio de jeringuillas, así como el de difusión de preservativos. Para el diagnóstico precoz se impulsa la prueba rápida gratuita y anónima que se realiza en entidades como Casco y para el tratamiento se cuenta con el dirigido a personas con alto riesgo de infectarse, con el que se dan fármacos a enfermos que no pueden acudir al hospital.

El conselleiro destacó que Sanidade distribuirá 1,3 millones de euros entre 2017 y 2022 para apoyar a entidades de lucha con el Sida, de las cuales Casco recibió ya 223.000 y que seguirá manteniendo la colaboración con este colectivo.