Ocho años después de que la Administración central diese los primeros pasos para la ampliación de Alfonso Molina y cuando ya transcurrieron dos años y medio desde que se aprobó el proyecto definitivo, el ahora Ministerio de Transportes concluye el proyecto constructivo de la pasarela peatonal de Pedralonga, la primera de las fases de esta obra que se pondrá en marcha y que tendrá un presupuesto de 1,5 millones.

El ministerio calcula que los trabajos comiencen el próximo otoño, ya que prevé que los trámites de la licitación se pongan en marcha antes incluso de que los Presupuestos Generales del Estado entren en vigor el próximo febrero. El concurso tendrá una duración estimada de cinco meses, de forma que tras el verano el proyecto estaría adjudicado.

Las cuentas estatales disponen de una partida genérica de 20 millones de euros para obras de mejora de la seguridad vial en la que el Gobierno local asegura que se encuentra incluida la pasarela de Pedralonga. Hace solo una semana, el Ejecutivo central informó al senador coruñés del PP Miguel Lorenzo que todas las obras de Alfonso Molina se licitarán “en función de las disponibilidades presupuestarias”.

Los vecinos recuerdan que reclaman el paso desde hace décadas

La pasarela cruzará la avenida a la altura del aparcamiento del hipermercado Alcampo en el lado de Palavea y desembocará en la zona deportiva de la fábrica de armas en el margen de Pedralonga. Tendrá una longitud de 49,61 metros, una anchura de tres metros y barandillas laterales. La pendiente máxima será del 6%, de acuerdo con las normas de accesibilidad. El vano central de la pasarela será de 40 metros, por lo que no precisará de apoyos sobre la mediana de la carretera.

Además de la construcción de la pasarela, el proyecto incluye la urbanización de los viales y las aceras de la zona, así como la reposición de los servicios que se vean afectados por las obras, entre los que se encuentran una parada de autobús.

La ubicación del centro comercial junto a Palavea y la inexistencia de otros equipamientos de este tipo en la zona de Pedralonga hacen que sean numerosos los peatones que atraviesan la avenida por los viales del entorno, que carecen de aceras.

A pesar de que se aseguró que esta obra tendría prioridad por el riesgo para la seguridad vial que supone su carencia y que por eso se dividió el proyecto de Alfonso Molina en tres fases, la tramitación de la pasarela ha sufrido el mismo retraso que la ampliación de la avenida. La Subdelegación del Gobierno aseguró en enero de 2019 que estaba lista para licitarse y el Gobierno local hizo lo propio en septiembre de ese año, aunque ha habido que esperar hasta el último mes de 2020 para que se inicie la licitación. La subdelegada del Gobierno, Pilar López Rioboo, declaró el pasado octubre que la licitación se efectuará en 2021, aunque sin concretar a qué altura del año.

Tras hacerse pública la conclusión del proyecto y su próxima licitación, la alcaldesa, Inés Rey, la celebró como un fruto de la “comunicación constante con el ministerio” y agradeció al Gobierno central la “interlocución” que, según asegura, ha hecho posible la aprobación de esta actuación.

Los vecinos de la zona, que llevan “décadas” reclamando la infraestructura, celebraron ayer la noticia al “cumplirse el compromiso adquirido por la Delegación y la Subdelegación del Gobierno este octubre” a asociaciones vecinales de la zona. Advierten, no obstante, que dada su “experiencia” en relación a este tema, la noticia no supondrá una “relajación” por su parte y continuarán atentos y mantendrán la comunicación con las Administraciones para “garantizar que los vecinos puedan conseguir ver finalmente ejecutado el proyecto de la pasarela”.