No es extraño ver en la ciudad contenedores de basura llenos y que la gente empiece a depositar sus residuos en el lateral, de tal modo que se forme una montaña considerable en plena vía pública. En ocasiones es tal la cantidad de basura que se tira que invade la acera y se bloquea el paso a los viandantes, especialmente cuando aparecen residuos voluminosos en zonas con aceras antiguas y que son estrechas. También puede ocurrir que un acceso a un negocio quede bloqueado y que sea necesario mover los residuos para poder pasa. Esto, por ejemplo, le ocurre a una copistería de la plaza del Humor desde que cambiaron de sitio los contenedores.