La posibilidad de que la Agencia Española de Meteorología (Aemet) ceda al Concello los terrenos del Observatorio de A Coruña para que se conviertan en zona verde recibe el respaldo de las dos asociaciones de vecinos del Agra do Orzán ante la carencia de espacios libres que existe en este barrio. El Gobierno local y Aemet comenzaron a negociar a principios de año sobre este asunto, pero el inicio del estado de alarma paralizó las conversaciones, que deben retomarse con el fin de decidir el futuro de las instalaciones.

La asociación vecinal Agra do Orzán recuerda que había solicitado al Ejecutivo municipal que negociara con el Ministerio para la Transición Ecológica sobre la parcela del Observatorio con el fin de conseguir que fuera de propiedad municipal y así integrarla en el proyectado parque del Agra. María Gutiérrez, presidenta del colectivo, explica que su propuesta no rechaza la permanencia del centro meteorológico en su actual emplazamiento y que al desconocer si la agencia está dispuesta a trasladarse, no abordó qué destino se le podría dar si pasara a manos municipales.

“No tenemos nada en contra de la continuidad del Observatorio”, advierte Gutiérrez, para quien “la mayoría de la gente del barrio ni se enteró” de que el recinto permaneció abierto al paseo antes del inicio de la pandemia durante el horario laboral, ya que el largo muro que rodea las instalaciones impide contemplar el interior de ese espacio.

“Nos parece bien, el barrio carece de espacios al margen de la plaza de As Conchiñas por la forma en la que se construyó”, señala Isabel Fouz, presidenta de la asociación Entre Rondas, sobre la posible conversión de este lugar en una zona verde.

También ella cree que la apertura al público de la parcela del Observatorio pasó desapercibida en el barrio, ya que considera que “no hubo una difusión en condiciones de que se podía utilizar”. En su opinión, “a lo mejor los vecinos más cercanos lo utilizaron, pero el barrio en general no se enteró”. Al problema que supone el muro para tener acceso a los terrenos del Observatorio se suma además, según Fouz, el que genera en las comunicaciones en el barrio, que uno de los extremos de la calle Páramo termina en esa barrera, por lo que apuesta por su derribo.

Servicios municipales

Si Aemet finalmente se decanta por trasladarse a otra ubicación, lo que exigiría que el Concello permutase su parcela actual por otra del municipio, la presidenta de Entre Rondas estima que el edificio que ahora ocupa podría ser destinado a servicios municipales para el barrio porque en la zona solo existe el centro Ágora, que da cobertura también a O Ventorrillo.

“Vendría bien tener uno dentro del barrio, lo que sobran son usos para él, primero que lo cedan y después se verá”, afirma Isabel Fouz, quien recuerda que cuando en 2008 se gestó el primer proyecto del parque del Agra do Orzán incluía la creación en los terrenos del Observatorio de la infraestructura a la que se denominó como la Casa de la Mujer.