La sucesión de ataques a los sistemas informáticos de empresas e instituciones en los últimos meses anima a la Diputación a plantearse la contratación de un seguro que le cubra los posibles daños causados por una agresión de este tipo a sus cuentas bancarias y su sistema de recaudación y pagos. Para conocer las posibilidades existentes, el organismo provincial abre ahora una consulta al sector para recibir información sobre la duración del contrato, el contenido mínimo de la póliza, los criterios de valoración en la licitación, la prima anual que debería pagarse y su incremento anual en función del límite asegurado y las sugerencias que se le puedan realizar.

La Diputación pretende que el seguro le cubra unos daños valorados en tres millones cada año y que le proporcione un servicio de informática forense para analizar los perjuicios sufridos, así como la recuperación de los datos perdidos. También debe cubrir los casos de extorsión cibernética y de interrupción de las redes, así como ofrecer una respuesta en las primeras 72 horas y cubrir los daños financieros sufridos.

El organismo teme que los ciberataques afecten a sus cuentas bancarias destinadas a la recaudación de tributos provinciales y locales, ya que se encarga de gestionar los de los ayuntamientos de pequeño tamaño que carecen de medios técnicos y humanos, aunque advierte que el sistema técnico que emplea es “razonablemente seguro”.