Ni choqueiros ni Momo ni comparsas. El Concello ha hecho pública una decisión esperada, pero histórica: la suspensión de las fiestas del Carnaval 2021, que estaban marcadas para la segunda y la tercera semana de febrero. Fue la última celebración a pleno rendimiento tras el impacto de la pandemia el pasado marzo y, a pesar de que había un año para poder salvarla, el avance de la tercera ola en el Concello y la comarca hacen imposible permitir las aglomeraciones que conlleva esta celebración.

La alcaldesa Inés Rey justifica la decisión en la “situación sanitaria tan crítica” que vive la ciudad y anuncia que intentarán paliar de alguna manera este vacío con la celebración de “concursos de disfraces en formato virtual” o “exposiciones de fotos históricas” en varios puntos de la ciudad. Según la alcaldesa, las comparsas “lo entendieron perfectamente”.