La puerta del mesón El Toro, cerrado desde finales del verano de 2018, se llenó las últimas horas de flores, mensajes de cariño y diversos objetos, entre ellos banderas de Galicia y del Deportivo, en honor de Emilio López Pernas, propietario junto a su hermano Manolo, que falleció ayer. Numerosos amigos y conocidos quisieron despedirse del hostelero con una última visita al local de la calle Federido Tapia, que se mantuvo abierto cuatro décadas fiel a su estilo tradicional.

Quienes lo conocían escribían ayer en las redes sociales que mientras el mesón estuvo abierto Emilio López cultivó placeres como la tertulia y conversaciones sobre diversos temas como el fútbol, la música, la historia y la vida en general. Todos recordaban con cariño las horas pasadas junto al hostelero.