Las medidas preventivas puestas en marcha por el Gobierno local en la plantilla de la Policía Local para impedir la propagación del coronavirus son fuente de un nuevo conflicto entre ambas partes, ya que los agentes denuncian la existencia de contagios por la insuficiencia de las iniciativas adoptadas, aunque el Ejecutivo municipal niega que haya policías enfermos.

Manuel Freire, presidente de la Asociación Profesional de la Policía Local, señala que el pasado viernes había un agente de la sala del 092 que dio positivo en coronavirus y que sus tres compañeros tuvieron que ser confinados en sus domicilios, mientras que el recinto donde trabajan se dividió en dos para permitir que pueda seguir operativo en caso de un nuevo contagio. Según Freire, el viernes había tres policías contagiados y entre cinco y siete en cuarentena, a los que se sumaban varios más por ser contactos estrechos de familiares que había dado positivo.

Pero fuentes del Gobierno local desmienten que se haya producido ningún positivo en el cuerpo y aseguran que tan solo hay un agente confinado por ser contacto estrecho de un familiar contagiado, por lo que la incidencia del virus es “nula” en la plantilla.

La asociación profesional, que prevé realizar concentraciones con pancartas ante el Palacio Municipal, exige medidas más efectivas para evitar los contagios, entre las que menciona la creación de grupos de trabajo burbuja en toda la plantilla, aunque asegura que el Gobierno local rechaza aplicarlas tildando a los policías de “alarmistas”, según Manuel Freire.

“Nos dicen que aún no hemos llegado a una situación en la que haya que tomar ese tipo de medidas”, explica el portavoz policial, quien advierte que “en todo el Ayuntamiento está todo el mundo muy enfadado porque en marzo con muchísimo menos había 600 funcionarios en casa y grupos estanco en la policía”.

Los coches patrulla son la mayor preocupación de los policías

Para la asociación profesional, la ausencia de grupos estancos en la plantilla lleva a que los agentes se mezclen en los servicios y se incremente el riesgo de contagio, en especial en los coches patrulla. “Se supone que tenemos que tener grupos burbuja y hay algún compañero que los siete días de la semana ha ido de patrulla con un compañero distinto, lo que va contra toda lógica y contra todo lo que nos están diciendo las autoridades sanitarias”, se lamenta Freire, quien recuerda que los miembros de una patrulla pasan en el coche entre siete y ocho horas juntos y que, pese a que llevan mascarillas en el interior del vehículo, estas solo son efectivas durante un tiempo determinado, por lo que alerta de que “si uno de los dos es positivo, lo más normal es que el otro acabe siendo positivo”.

Según el Gobierno local, el departamento de seguridad laboral estudia ya las propuestas de los policías para mejorar la prevención contra los contagios, aunque asegura que ya hay medidas en marcha y que existen grupos burbuja. “El protocolo está funcionando, porque si no habría contagios”, comentan las fuentes municipales, quien detallan que los agentes disponen de medios de protección como mascarillas y gel, tienen horas de salida diferentes, y disponen de vestuarios con compartimentos separados para evitar los contactos que den lugar a contagios.

A pesar de la receptividad a poner en marcha nuevas medidas, el Gobierno local rechaza la posibilidad de que se implanten los grupos burbuja entre todo el personal al entender que sería “inviable” porque los servicios como las patrullas o las guardias tendrían que ser prestados siempre por las mismas parejas, lo que impediría llevarlos a cabo en caso de que faltase uno de sus integrantes por cualquier causa. Los responsables municipales niegan además el caso comentado por la asociación profesional sobre un policía que patrulló cada día con un compañero diferente.

Control

Para el Concello, el principal objetivo de la Policía Local en este momento es controlar el cumplimiento de las medidas aprobadas por las autoridades sanitarias para evitar los contagios, como vigilar el perímetro del municipio para impedir entradas y salidas, el aforo de las terrazas o el toque de queda, servicios que se verían afectados seriamente si se crearan grupos estancos en todo el cuerpo.

“Solo se toman medidas cuando pasa algo,” advierte sin embargo Manuel Freire sobre la actitud del Gobierno local, del que dice que debería haber adoptado iniciativas más efectivas hace ya quince días “porque se sabía que esto iba a pasar”. En su opinión, los dirigentes municipales “esperarán a que haya más positivos para tomarlas”.

Los representantes sindicales han comenzado a trasladar sus quejas a los grupos municipales. La pasada semana, se reunión con los concejales de Marea Atlántica Silvia Cameán y Alberto Lema, que destacaron que en los próximos cinco años se jubilará un centenar de agentes sin que se haya previsto su sustitución.

Sobre los medios de la Policía Local, Marea destacó el parque de vehículos precisa de una renovación urgente porque los coches sufren continuas averías que impiden su utilización, mientras que algunos de ellos superan los 300.000 kilómetros realizados y hay motocicletas que no han sido sometidas a una ITV.