Son medidas duras para los vecinos, sobre todo porque llegan después de casi un año de lucha contra el coronavirus. El Gobierno local de A Coruña (PSOE) “respalda y respeta” las medidas anunciadas por la Xunta, ya que existe el “riesgo” de que colapsen los servicios sanitarios. Fuentes municipales indican que esperan que “estas medidas vengan acompañadas de mayores ayudas para los sectores más perjudicados”, como el comercio, la hostelería y el turismo, una tesis que defiende también el alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo (PP), cuyo municipio tenía ya estas restricciones en vigor esta semana. En A Coruña, El PP pide a los vecinos que extremen las precauciones, Marea Atlántica que cada restricción lleve aparejada un ayuda, como también la concejal no adscrita y militante de Podemos, Isabel Faraldo. El BNG también solicita que la Xunta habilite compensaciones para los sectores afectados por los cierres y las medidas restrictivas.

La alcaldesa de Bergondo, Alejandra Pérez Máquez (PSOE), se esperaba ya que su Concello se viese afectado por las restricciones “debido al incremento de los contagios en los últimos días”. Y, como sus compañeros, solicita no solo la colaboración de los vecinos para el cumplimiento de las nuevas normas sino también de las administraciones para paliar las pérdidas económicas que conlleva intentan atajar la pandemia.

El alcalde de Abegondo, José Antonio Santiso (PP), considera que las medidas anunciadas “ son necesarias y lógicas” dado el avance de la pandemia, ya que, en la última semana, se “han duplicado los casos” y aboga por un “adelantamiento del toque de queda”, aunque esa es una medida que ha de tomar el Gobierno central. Abegondo mantendrá, como hizo en la primera ola, las actividades municipales de forma telemática como medio para apoyar a los vecinos a superar este momento, según aclaran fuentes municipales.

El alcalde de Cambre, Óscar García Patiño (Unión por Cambre), critica el cierre de los negocios no esenciales a las seis de la tarde. “Pienso que se perjudica a este sector ya que, en la mayoría de los casos, el horario de apertura de tarde es a las cinco y seguramente ya no abran porque no les va a compensar. Hay una medida que se podría adoptar, que no sé si se barajó o no pero que sería beneficiosa, que es la de que todos empezasen a las siete de la mañana y terminasen a las tres de la tarde”.

El alcalde de Carral, Javier Gestal (Alternativa dos Veciños) considera que las medidas deberían haberse tomado “antes de Navidad” para evitar ahora esta tercera ola. El regidor municipal de A Laracha, José Manuel López Varela (PP), defiende las medidas tomadas porque “están basadas en la propuesta del comité clínico” y con criterios científicos. “Transmito mi mensaje de ánimo a los vecinos por las semanas duras que viviremos y hago un llamamiento a la responsabilidad individual” para poner freno a los contagios”.

El alcalde de Culleredo, José Ramón Rioboo, (PSOE) aboga por el “cumplimiento total de unas medidas que son más restrictivas porque la situación así lo requiere” y defiende que se precisa “la máxima voluntad de todas y todos" para conseguir doblegar la curva de los contagios.

El alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, (Alternativa dos Veciños), explica también que considera “necesarias” las restricciones “ante la gravedad de la situación”, y espera que sean “efectivas” para “regresar cuanto antes a la normalidad”.

El alcalde de Miño, Manuel Vázquez Faraldo (PSOE), ve lógico que se tomen nuevas medidas restrictivas por la situación preocupante existente en Galicia. El regidor apunta a que gran parte de la ciudadanía sí que cumple pero una pequeña parte no y eso está afectando al conjunto de la población. “Hay que tomárselo en serio, tener sentido común y pensar también en los sanitarios que están trabajando muy duro”, expresa Faraldo.