El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha denegado a la promotora coruñesa Pelayo Capital la solicitud de ser eximida de la autorización comercial autonómica para su complejo comercial en el polígono de Agrela, Breogán Park, y todos sus establecimientos allí instalados. El Alto tribunal gallego ha desestimado, con una sentencia de noviembre del año pasado, un recurso presentado por la empresa en el que pedía la nulidad de una resolución de la Xunta de julio de 2019 por la que rechazaba la reclamación de la liberación del permiso comercial específico otorgado por la Consellería de Economía e Industria y de la tarifa aplicada, de 196.315 euros.

Tras abonar este importe, la promotora ya había recibido la autorización de la Xunta en febrero del año pasado, una licencia que le permite empezar las obras del parque comercial de medianas superficies en los terrenos antes ocupados por el complejo Dolce Vita, que pasaron a ser de su titularidad desde mediados de 2018. Pero la empresa mantuvo abierta la reclamación judicial al entender que el proyecto Breogán Park no necesitaba contar con la autorización autonómica porque este consiste en la transformación del antiguo Dolce Vita con reducción de su superficie comercial sobre un suelo calificado como urbano consolidado.

La empresa alegaba que las licencias obtenidas para construir Dolce Vita seguían vigentes, por lo que, al promover la “transformación” de parte del antiguo centro comercial en un formato de parque comercial o de medianas superficies, no sería necesario solicitar nuevas autorizaciones de obra, actividad o comercial. Los magistrados del TSXG se apoyan en la normativa vigente en el momento de la apertura de Dolce Vita, finales de 2006, para constatar que no requirió, en cuanto centro comercial colectivo, someterse a licencia comercial específica, una autorización que solo se le otorgó a los establecimientos de Eroski y Primark ubicados en su interior. El Superior se ampara en la legislación actual para señalar que ha de someterse a autorización administrativa la instalación de establecimientos comerciales a partir de los 2.500 metros cuadrados de superficie comercial que puedan “generar impacto ambiental, territorial, urbanística y en el sistema viario”.

El TSXG respalda el criterio de la Dirección Xeral de Comercio y Consumo de resolver que el nuevo proyecto debe contar con autorización comercial autonómica por dos razones: porque Dolce Vita carecía de ella —solo la tenían Primark y Eroski— y porque la implantación de Breogán Park, que supone “la demolición del edificio comercial existente”, constituye una “modificación sustancial de la infraestructura física necesaria para el ejercicio de la actividad comercial que tiene incidencia supramunicipal, por lo que por razones de interés general dicho proyecto ha de quedar sometido a la referida autorización administrativa”.

La sentencia desestima por tanto la reclamación de Pelayo Capital, que consideraba también “excesiva” la tarifa de la autorización comercial de la Xunta, sobre la que el Superior indica que no hay errores en los cálculos realizados para su aplicación. Fuentes de la promotora señalan que admite el fallo judicial, por lo que solo continúa a la espera de la licencia municipal para comenzar a obrar en la antigua superficie de Dolce Vita.

La previsión inicial era que Breogán Park estuviera abierto a comienzos de 2022, plazos ahora dilatados entre otros motivos por la pandemia del COVID que podrían retrasar su arranque a finales del próximo año, añaden las mismas fuentes. La inversión en el nuevo parque comercial será de unos 80 millones de euros.