Casi 900 personas han sido denunciadas en el último mes en la ciudad, una media de 30 al día, por no respetar las medidas restrictivas impuestas por la Xunta a mediados de enero para evitar los contagios de COVID, de las que 134, el 15%, fueron identificadas y recibieron advertencia de sanción este viernes. Ese día, a las ocho de la tarde y alertado por vecinos, la Policía Local de A Coruña irrumpió con cinco vehículos en la finca de los Mariño, a continuación de la playa del Matadero, para constatar que más de 100 personas, la mayoría menores de edad, estaban incumpliendo las restricciones sanitarias y que en el lugar había varios jóvenes haciendo botellón. Los agentes abrieron 120 expedientes de denuncia (85 por reunión de personas no convivientes, 29 por no usar mascarilla y seis por fumar sin distancia de seguridad), a los que sus compañeros del turno de noche sumaron otros 14 por los mismos motivos y por no respetar el toque de queda nocturno. En la misma zona el 092 interrumpió otro botellón hace un mes.

Las 887 denuncias por infracciones administrativas registradas entre el 15 de enero de este año y el 12 de febrero corresponden a la quinta fase en la que el Gobierno local divide el largo periodo en que ha sancionado a los ciudadanos por incumplimientos de las medidas contra el coronavirus impuestas desde la declaración del primer estado de alarma en el país, el 14 de marzo del año pasado. En total suma 4.672 denuncias y esta quinta fase terminará previsiblemente la próxima semana, cuando la Xunta decida si amplía, reduce o mantiene las restricciones a la población.

De estas 887 infracciones, la más habitual, según datos proporcionados por el Concello, es la reunión de más personas de las autorizadas. El límite actual es dos y no se permite que se junten vecinos que no viven bajo el mismo techo, pero la Policía Local ha impuesto 331 denuncias por este incumplimiento en menos de un mes. Le sigue la no utilización de la mascarilla, motivo por el que ha denunciado a 297 personas; fumar o beber en la calle sin distancia de seguridad (106); organizar botellón (51); no respetar el cierre perimetral (36); y saltarse el toque de queda de las diez de la noche (25).

Otras infracciones en el último mes se debieron a la presencia de clientes en el interior de locales de hostelería, que no pueden abrir al público desde finales de enero salvo para consumir en otro lugar, por lo que fueron sancionados tanto los clientes como los responsables de los negocios; viajar en el mismo vehículo personas no convivientes; y arrojar material anti-COVID usado a un contenedor de basura público, como hizo una funeraria.

Además de estas denuncias, desde hace once meses el 092 ha denunciado ante el juzgado de guardia por delito de desobediencia o resistencia grave por incumplimiento de normas contra el COVID a 23 personas, de las que detuvo a 20.