Los ingresos obtenidos por el Concello de A Coruña a lo largo de 2020 sumaron 240.431.161 euros, 44,19 millones por debajo de las previsiones definitivas ajustadas del presupuesto que se aprobó a principios del ejercicio, de 284.628.269 euros, según figura en la liquidación recogida por la Tesorería municipal. Si se tienen en cuenta los ingresos logrados el año anterior, la diferencia es solo de 489.673 euros. Otro de los datos relevantes de la liquidación del año de pandemia es que las inversiones en proyectos y obras efectuadas (capítulos VI y VII del presupuesto) sumaron 25,73 millones, un 32,6% de los 78,76 millones que figuraban en el presupuesto.

El importe final de las cuentas de 2020 subió a 319 millones tras las modificaciones realizadas en ellas a lo largo del año. Los ingresos reales resultaron 78,6 millones por debajo de esa cifra pero el Tesorero municipal explica que el remanente de tesorería, que se usa para cambiar el presupuesto durante el curso, no se puede tener en cuenta para calcular cómo se ajustó el Concello a sus estimaciones, por lo que sitúa la desviación en 44,19 millones. Con estos parámetros, los ingresos fueron menores que 2019 y 2020 pero mayores que 2017 y 2016.

El grueso de los 240 millones recibidos, 229,8, proceden de impuestos, tasas, transferencias e ingresos patrimoniales (los que recibe por arrendamientos y concesiones). Hay un desfase de 22,1 millones sobre lo que estimó que recaudaría el Concello por estos conceptos, 12,1 de ellos, según señaló el concejal de Facenda, José Manuel Lage, corresponden a tasas y precios públicos (instalaciones gestionadas por el Concello que tuvieron que cerrar por la pandemia, la caída de las sanciones de tráfico, la exención de la basura a comerciantes...). En el resto de epígrafes, la desviación es menor: de los 104,9 millones que se preveía obtener mediante impuestos directos, a final de año se habían ingresado 99,4 millones, mientras que para los indirectos se habían presupuestado 9,7 millones y se recaudaron 8,9.

Al presentarse el proyecto de presupuestos de 2020 el interventor municipal —previo a desatarse la crisis sanitaria y socioeconómica— advirtió al Gobierno local de que apreciaba un exceso de optimismo en sus previsiones de ingresos. En su informe sobre esas cuentas, destacó que se preveían ingresar 62 millones por el Impuesto de Bienes Inmuebles, cuando el año anterior se habían obtenido 59,43 millones, lo que consideró injustificado y que el Gobierno local explicó por su deseo de pedir una revisión al alza de índices catastrales.

También calificó de “exceso” que se presupuestaran 12,22 millones de ingresos por el Impuesto de Actividades Económicas frente a los 10,84 millones obtenidos el año anterior, lo que el Gobierno local intentó justificar con el incremento de la cantidad que cobraría a la refinería de Repsol. Reportó 265.000 euros más.

Intervención solicitó además “prudencia” al Ejecutivo ante el “alto grado de incertidumbre económica existente” por sus previsiones al alza en el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras, la Plusvalía y las licencias urbanísticas, sobre lo que el Gobierno local replicó que se basaba en la “evolución positiva” de los últimos tiempos.

Al terminar el año pasado, el Concello tenía pendientes de cobro 22,88 millones, de los que uno se cobró el pasado mes de enero: la participación municipal en el IRPF e impuestos cedidos. También ese mes se recibieron 4,9 millones procedentes de la participación en los impuestos estatales. Otros 4,2 millones son recibos del IBI aún no cobrados, mientras que 1,1 millones son del IAE y 1,6 millones del de circulación. Otra cantidad a la espera de su ingreso son los 2,99 millones procedentes de los dividendos de Emalcsa, la empresa de aguas.

Sin presupuesto

La oposición recibió ayer una parte de la liquidación de presupuesto de 2020, que ha reclamado insistentemente las últimas semanas. Marea demandó ayer a la alcaldesa, Inés Rey, que “ponga sobre la mesa toda la información sobre la situación económica del Concello, incluidos los informes del interventor” y pide que deje de “mentir, alarmar y culpabilizar a ciudadanía”. Reprocha que otras ciudades gallegas tengan presupuestos aprobados pero no A Coruña y que, entrado abril, no hay nuevo plan de choque. “Nada de esto es responsabilidad de la ciudadanía”, señalan.