El conselleiro de Economía e Empresa, Francisco Conde, defendió ayer que Repsol, que ha planteado un Expediente de Regulación de Empleo (ERTE) en A Coruña “tiene voluntad de seguir comprometida con el territorio a través del plan industrial”, y enmarcó la decisión de la factoría en la pandemia del coronavirus.

En una entrevista concedida a la Radio Galega, el vicepresidente segundo de la Xunta también subrayó que Naturgy debe concretar sus compromisos sobre el plan de reindustrialización de las instalaciones de Meirama, que afeó que “no está haciendo”, y garantizó que la Xunta saldrá en defensa de los trabajadores del centro de operaciones que se deslocalizará de A Coruña a Madrid.

Repsol anunció hace tan solo unos días su intención de hacer un ERTE por causas productivas para un máximo de 212 trabajadores de la refinería de A Coruña, lo que supone que afectará al 31% de su plantilla. La compañía toma esta decisión por un plazo máximo de seis meses y achaca a “la pandemia, el descenso de la movilidad y la incertidumbre sobre cuándo se recuperará la normalidad, derivada fundamentalmente del proceso de vacunación”, esta regulación de empleo. Repsol defiende que, durante los últimos meses, el complejo industrial ha mantenido un nivel de actividad por debajo de su producción habitual.