Los comerciantes de Rúa Nova se mostraban ayer confusos ante la peatonalización de su calle, que empezará el 11 de mayo, cuando se prohíba el giro desde el Obelisco hacia San Andrés. Muchos de los que ayer estaban tras el mostrador no sabían ayer que la peatonalización estaba tan cerca, así que, no sabían muy bien cómo les podría afectar.

Algunos, como Valentín Boquete, el dueño de la tienda Nostromo, pensaban que esta medida no les repercutiría “ni para bien ni para mal” y la mayoría aseguraba que habría que esperar para saber si este veto a la circulación por Rúa Nova traería buenas o malas consecuencias para sus cuentas.

“Lo de peatonalizar calle por calle me parece una tontería, lo que se necesitan son buenos accesos y buen transporte público pero en toda la ciudad”, relataba ayer Valentín Boquete, tras el mostrador de su negocio.

Cristina Domínguez, que es empleada de la tienda Calzados Yolanda, confesaba ayer que no sabía cómo se iba a aplicar esta prohibición de la circulación, así que tampoco tenía claro cómo afectaría esta medida a las ventas. Cree sin embargo que no va a facilitarlas porque “los escaparates se verán menos”. “Como lo van a hacer igual, no importa lo que opine”, decía ayer resignada.

Collete Rivas, estanco Rúa Nueva: “No sé cómo afectará, pero como peatona y usuaria de la ciudad, me gusta la idea”

“Nosotros tenemos mucho cliente que suele parar un momento, porque tenemos servicio posventa de reparaciones. Por ese lado, no sabemos si nos va a influir, depende también de cómo vaya a quedar la zona, así que, ahora mismo, lo que tenemos es incertidumbre porque no sabemos tampoco cómo va a quedar el comercio”, relataba ayer Tati Rojo, que es empleada de la joyería Calvo. De todos modos, no confía demasiado en el efecto llamada que pueda generar que por la calle ya no puedan pasar los coches porque, bajo su punto de vista, la peatonalización no siempre es sinónimo de más actividad comercial.

“En la calle Real, que es peatonal, el comercio ha bajado una barbaridad y en San Andrés, también, así que no sabemos cómo nos va a afectar”, comentaba ayer Rojo, en plena jornada matinal.

Totalmente en contra de que Rúa Nova ya no sea apta para la circulación del tráfico rodado estaba ayer Nieves Faraco, una de las dueñas de la tienda Psicodelia que, por la mañana, no tenía ni idea de los planes del Gobierno local para esta zona y se quejaba, además, de que nadie le hubiese consultado antes su opinión. “Tampoco somos tantos como para que no nos puedan preguntar”, lamentaba.

Laura Escalante, óptica Castro: "No tenía ni idea, pero creo que nos puede beneficiar esta medida"

En un año especialmente difícil para los comercios no esenciales, en el que los ceses de actividad y los cierres perimetrales afectaron a los ingresos de la tienda, Faraco creía ayer que la peatonalización vendrá para reducir todavía más las ventas.

Para ella, que los coches pasen por delante de su escaparate y que se paren en el semáforo es importante para las ventas, porque le hace tener más visibilidad. Cree que, sin facilidades para circular por el centro y para aparcar, los clientes no irán tanto al centro de la ciudad y que se quedarán en los complejos comerciales. “Hay mucha más afluencia si pasan los coches. Ya está peatonal O Parrote y La Marina y me parece bien la medida de peatonalizar San Andrés los sábados por la tarde, pero hacerlo en Rúa Nova toda la semana es una locura porque es una arteria de la ciudad”, decía ayer.

“Como comerciante aún no sé si me va a repercutir para bien o para mal en el negocio. Como peatona y como usuaria de la ciudad, por supuesto que me gusta la idea y estoy a favor”, decía ayer Collete Rivas Goyanes, mientras despachaba cartones y cajetillas, en su estanco de la calle Rúa Nova.

Nieves Faraco, tienda Psicodelia: "Estoy totalmente en contra, para nosotros es importante que se vean los escaparates"

En su caso, cree que las ventas pueden bajar un poco, ya que los conductores no aprovecharán su paso por la calle para comprar tabaco, aunque hasta que no esté implantada la medida no sepa bien qué es lo que pasará con la peatonalización.

“No tenía ni idea, pero creo que nos puede beneficiar. Muchas veces, los clientes paraban en doble fila y entraban a la óptica, aunque nosotros ponemos facilidades, como darles la tarjeta del parking. La verdad es que no sabemos cómo nos puede repercutir”, relataba ayer Laura Escalante, empleada de la Óptica Castro.

El presidente del área comercial Zona Obelisco, Francisco Javier Mosquera, aseguraba ayer que prohibir la circulación en Rúa Nova es “poner trabas a la gente para que llegue al centro” y aseguraba que, una vez que se levanten las restricciones por el coronavirus, se hará “más complicado” llegar al centro de la ciudad.