Juan Ferrer, clarinetista de la Orquesta Sinfónica, forma el Grupo Untía junto a cinco compañeros de la orquesta: los violinistas Pedro Rodríguez y Carolina Witoslawska, el violista Luigi Mazzucato, el violonchelista Raúl Mirás y el contrabajista Todd Williamson. Actúan hoy a las 13.00 horas en la Fundación Seoane como parte del la colaboración de la orquesta y el festival Resis de Música Contemporánea. Sus compañeros de Zoar Ensemble darán un concierto a las 19.00 horas en el Aquarium.

A este recital traen obra del compositor coruñés Paulino Pereiro, en estreno absoluto.

Desde la gerencia nos hablaron de la posibilidad de estrenar con un compositor gallego. Hemos tocado obras de otros compositores gallegos conocidos, pero yo había tocado trabajos de Pereiro hace años y ahí surgió la idea de hacer este estreno. Consta de dos movimientos, Lagoa de Cospeito y Fragas de Lanzós, en Vilalba, pues él vive en la Terra Chá. La música es muy descriptiva, muy ambiental al principio. Ha sido interesante trabajarlo. La fusión del clarinete con las cuerdas es muy interesante.

¿En qué sentido?

Es un tema de colores, de timbres, cómo se mezcla el clarinete con el violonchelo o el contrabajo,. En el concierto tenemos a Tartini, del Barroco, a Webern, del Romanticismo alemán, y un estreno absoluto. Es un menú con distintos platos.

¿Y cómo encaja ese menú?

Encaja bien, porque es para el mismo grupo, tanto en cuanto a temas sonoros y de colores como en cuanto a la variedad y la diferencia entre unos y otros. A veces hay programas que son muy parejos, muy cercanos cronológicamente hablando, y otras hay una distancia grande, como en este caso. A mí me gustan las dos opciones. Personalmente, me gusta que haya variedad.

¿Qué destaca de cada uno de los compositores?

En el caso de Tartini, la elementalidad. Es más elemental, pero transmite en los movimientos lentos una cierta tranquilidad desde algo tonalmente conocido. Es una adaptación de sonatas de piano, y puedes pensar que ha sido compuesta originalmente para este grupo, pero en el Barroco ni existía el clarinete como tal Eso es una motivación a mayores. En el caso de Webern, en todo momento estás cantando. Está muy relacionado con el lirismo, y es ópera cantada por instrumentos. El clarinete es el protagonista absoluto, y es como una cantante. En el Romanticismo alemán tienes mucho que decir, mucho margen para transmitir, expresar, sentir.

¿Y en relación a Pereiro?

Lo que me gusta es esa melancolía que transmite en muchos momentos, esa tranquilidad, esa cosa descriptiva, de atmósfera… Empieza con sonidos conectados largos, sin nada temático, pero transmite una atmósfera y un ambiente interesantes. Luego, en momentos más ágiles, cuando aparece algún tema, sigue describiendo, pero sin saturar. Pero desde una melancolía y una calma. No es una obra muy explosiva, de mucha fuerza, pero nos transmite otras cosas.

¿A qué se refiere cuando dice “sin saturar”?

Creo que él quería hacer una música descriptiva total del paisaje. Cuando tocas una sinfonía pastoral, o una música que describe una estación, lo que se quiere describir es lo que el compositor piensa o siente al presenciarla.

El nombre Untía hace referencia a Betanzos.

Sí, totalmente. Formamos el grupo hace unos quince años con el fallecido David Ethève, el principal violonchelo de la Sinfónica. Empezamos el concierto en Betanzos, teníamos mucha relación con gente de ahí, y surgió el nombre.