La peatonalización de los Cantones y el último tramo de la avenida de la Marina que el Gobierno local pretende implantar de forma definitiva dio ayer un primer paso con la reducción del tráfico rodado a tan solo dos carriles en estas vías, cada uno de ellos con un sentido de la circulación. A pesar de que esta nueva regulación estaba prevista inicialmente para después de la celebración el próximo domingo del Gran Premio de Marcha Atlética Cantones de A Coruña, los responsables municipales decidieron ponerla en marcha ayer mismo en coincidencia con el cierre al tráfico de Rúa Nova, que desde ahora es peatonal.

Los vehículos privados podrán seguir circulando entre la plaza de Mina y el teatro Colón, pero ahora solo por los dos carriles más próximos a los jardines de Méndez Núñez. Los situados al otro lado de la mediana que hasta ahora canalizaban el tráfico de salida del centro pasan a ser zona peatonal y se pintarán de color ocre la próxima semana, pero también albergan el carril bici, con dos direcciones entre el teatro Colón y el cruce con Santa Catalina, ya que desde ahí y hasta la plaza de Mina el vial para bicicletas discurrirá por separado en cada uno de los sentidos y segregado del tráfico.

La existencia del carril bici en toda esta zona será temporal, ya que cuando se prohíba el paso de vehículos privados las bicicletas deberán circular por la calzada, ya que solo pasarán por ella autobuses y taxis, como sucede ahora en la Marina.

Los cambios afectan también a las paradas de los autobuses y taxis de la zona, ya que la que hasta ahora existía en la Marina a la altura del Casino se encuentra desde ayer en la mediana de la calzada del Cantón Grande protegida con unas vallas. El Gobierno local prevé la instalación de una plataforma elevada similar a la colocada recientemente en San Andrés para facilitar la subida y bajada de viajeros, pero todavía no ha tomado una decisión sobre la de una marquesina, ya que existen discrepancias técnicas sobre la posibilidad de ubicarla en ese lugar a causa de su impacto visual en un área regulada por la normativa urbanística del casco antiguo.

La parada del Cantón Pequeño también se ha desplazado unos metros hacia la salida de la ciudad y, además, ubicada en lo que ahora es zona peatonal, separada de la acera por el carril bici, que los peatones podrán atravesar por los pasos de cebra pendientes de pintar. En cuanto a los taxis, la antigua parada de la acera del Cantón Grande se halla ya en la mediana de esa avenida, aunque también se han reservado plazas para esos vehículos en la calle Entrejardines, donde también habrá espacio para aparcamiento de personas con discapacidad, y se aumentarán las de la parada de San Andrés en su cruce con Rúa Nova.

Rúa Nova ya es peatonal LOC

La entrada en la zona con nueva regulación se producirá en sentido de salida en la pequeña glorieta situada a la altura del teatro Colón, donde los vehículos deben girar ahora para acceder al único carril que quedará con esa dirección. Para hacerlo posible, en los últimos días se modificó y estrechó la mediana que separaba los dos sentidos del tráfico y que ahora divide la zona peatonal de la rodada.

Al llegar al Obelisco se ha pintado un ceda el paso para los vehículos de carga y descarga procedentes de Rúa Nova y la calle Real, mientras que en el cruce con Santa Catalina se mantiene la regulación semafórica tradicional. Poco antes de ese lugar se permitirá la salida del aparcamiento subterráneo, cuyos usuarios tendrán que atravesar la zona peatonal y el carril bici para llegar a la calzada para el tráfico.

A la altura del Banco Pastor se permitirá la entrada de vehículos al área de carga y descarga del Cantón Pequeño, que tendrá su salida antes de la parada de buses, por lo que en ese punto deberán cederles el paso, al igual que a las bicicletas, cuyo carril cruza allí la calzada para pasar por detrás del apeadero del transporte público. En este tramo el tráfico de salida recuperará los dos carriles para acceder a la plaza de Mina, donde se podrá continuar hacia Sánchez Bregua o girar hacia Juana de Vega, para lo que habrá que cruzar el carril bici.

En el sentido de entrada hacia el centro de la ciudad, en la plaza de Mina los dos carriles de la calzada se estrecharán para dejar uno solo flanqueado por el carril bici ya existente. Las bicicletas deberán cambiar su ruta actual al llegar al paso de peatones de la Fundación Barrié, donde deberán detenerse para cruzar junto con los viandantes y así acceder al carril bici de dos direcciones situado junto a la mediana, que continúa hasta el teatro Colón.

Esta regulación precederá a la que pondrá en marcha el Gobierno local en el futuro con una afectación incluso mayor, ya que la peatonalización y la nueva urbanización comprenderá también la calle Compostela, la mitad de Santa Catalina y Entrejardines. Estas vías, junto con los Cantones y el último tramo de la Marina, contará con nuevo pavimento y mobiliario urbano.

Las reformas incluirán la creación de la plaza de la Aduana entre la Subdelegación del Gobierno, Correos y el teatro Colón, así como el traslado de la parada de los buses interurbanos desde Entrejardines a Manuel Casás de forma provisional, ya que el Gobierno local pretende que su ubicación definitiva sea en la zona portuaria que quedará liberada próximamente.