La Fundación Barrié inauguró el pasado jueves la exposición Diseñar puentes, que permanecerá abierta en su sede del Cantón Grande hasta el 18 de julio. Ese mismo día fue la primera sesión de las Jornadas sobre el diseño de puentes en Galicia, que continuarán el próximo jueves con dos mesas redondas sobre este tema. Una de ellas será moderada por Carlos Nárdiz, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, profesor de la Universidade da Coruña y coautor del libro Puentes históricos de Galicia.

Viaducto de la AP-9 (Culleredo). Situado al fondo de la ría de O Burgo y muy próximo al anterior, Nárdiz aprecia que no tiene capacidad de definir el lugar, por lo que apostó por instalar una pasarela peatonal junto a él en el paseo que recorre el borde del estuario. | VÍCTOR ECHAVE

“El diseño de puentes implica una apuesta formal por sus elementos y materiales y, en definitiva, por cómo el puente sea percibido por las personas”, explica Nárdiz, para quien estas infraestructuras también tienen valores sociales y culturales, por lo que reivindica que su diseño “va más allá de lo funcional, lo estructural y lo constructivo”.

Viaducto de San Cristóbal. Permite el cruce de la ronda de Outeiro sobre la avenida de Alfonso Molina y actúa como pórtico de entrada a la ciudad. 13 Fotos

Pero también admite que el diseño de puentes con el objetivo de lograr la espectacularidad supone un riesgo y señala que en Galicia en los años noventa se han cometido “errores” en este sentido con el del Milenio en Ourense y con el de los Tirantes en Pontevedra. “Ha habido puentistas que, a veces sin tener una formación paisajística y de diseño, se han lanzado a la expresividad de las formas y esto ha producido errores que han quedado como huellas en el paisaje, sobre todo en el urbano”.

Viaducto de Juan Flórez. También obra de Carlos Fernández Casado, Nárdiz aprecia una mayor apuesta por el diseño en este paso elevado sobre Alfonso Molina que permite conectar las calles Juan Flórez y Fernández Latorre. | VÍCTOR ECHAVE

En el área de A Coruña, para Nárdiz no existen grandes puentes, pero entre los que pueden seleccionarse el más antiguo es el de O Burgo, que aparece incluido entre los 50 más importantes de la comunidad en Puentes históricos de Galicia, ya que marcó el tránsito a través del fondo de la ría coruñesa. Hubo que esperar a principios del siglo XX para que construyera un segundo paso sobre el estuario, en esa ocasión en A Pasaxe y con una estructura metálica.

Viaducto de San Pedro de Mezonzo. Otra de las obras de Fernández Casado en la ciudad, fue diseñado a principios de los setenta y está elaborado con hormigón pretensado. Tiene 207 metros de longitud y nueve arcos de 16 metros de anchura que salvan el paso de la avenida por Cuatro Caminos. | VÍCTOR ECHAVE

Su importancia fue decisiva y tras él se levantó en los años cuarenta el nuevo puente de O Burgo. Pero para Nárdiz el que tiene más singularidad es el viaducto de la autopista en ese mismo lugar, aunque considera que “no tiene la capacidad de crear lugar”, por lo que cuando él mismo diseñó el paseo marítimo de la zona instaló unas pasarelas de madera para marcar el paso de ese puente.

Pasarela de Sabón (Arteixo). La propuesta del equipo coruñés de ingenieros Temha resuelve el complejo paso por esta rotonda con un recorrido circular que conecta la AC-552 y la AG-55 con el polígono y evita las interferencias con el resto de vías que confluyen en ese punto. | CARLOS PARDELLAS

La fase final de los años sesenta y la inicial de los setenta es en la que se proyectaron los puentes más interesantes de A Coruña en opinión de Nárdiz, gracias a la labor del ingeniero Carlos Fernández Casado, quien diseñó con su equipo el viaducto de la avenida de San Cristóbal que sobrevuela la de Alfonso Molina, del que destaca su condición de pórtico y que está “hecho para ser visto desde la entrada de la ciudad”. También fue el autor del puente que une Juan Flórez con Fernández Latorre sobre Alfonso Molina, en el que aprecia un “ejercicio de diseño” a pesar de sus menores dimensiones con respecto al anterior. Otras de sus obras son el viaducto de la misma avenida sobre la zona de Cuatro Caminos, así como el que la une con Linares Rivas por encima de la calle Primo de Rivera.

Pasarela de Alfonso Molina. Antonio González Serrano fue el autor de este paso desde Carrefour a Matogrande, al igual que la que une ese barrio con el polígono de Elviña y la que comunica esa zona con Ponte da Pedra, todas ellas con un diseño singular. | CARLOS PARDELLAS

Según Nárdiz, los viaductos construidos posteriormente tanto en las avenidas de Alfonso Molina, A Pasaxe y Ejército como en la tercera ronda “son puentes que soportan carreteras pero en los que no existe una apuesta por el diseño para que formen parte del paisaje urbano”. Frente a esta tendencia, a finales de los años noventa y principios del siglo XXI se produce un intento de diseñar pasarelas singulares en la ciudad, como la atirantada de Fernando da Cunha que está situada cerca del acceso de la autopista en Alfonso Molina, así como las proyectadas por Antonio González Serrano en Alfonso Molina a la altura de Matogrande y las dos de la avenida de San Cristóbal, la ubicada entre Matogrande a Carrefour y la que une el polígono de Elviña con Ponte da Pedra.

Pasarela de Marineda City. Ricardo Rico Rubio, Sergio Couto Wörner y Jorge Cascales Fernández, del estudio K2, son los autores de este paso sobre la avenida a los Baños de Arteixo, que salva mediante una curva cuyo vano central tiene 85,8 metros de longitud. | VÍCTOR ECHAVE

Para Nárdiz también destacable la pasarela de la rotonda de Sabón, en Arteixo, diseñada por el equipo de ingeniería Temha, así como la de Marineda City sobre la carretera a los Baños de Arteixo proyectada por el estudio K2, uno de cuyos miembros, Jorge Cascales, participará el jueves en la primera de las jornadas en la Fundación Barrié, en la que el diseño es también uno de sus elementos destacados.

Viaducto de la AP-9(Bergondo-Paderne). El paso de la Autopista del Atlántico por la ría de Betanzos queda resuelto mediante este puente diseñado por Juan José Arenas, situado aguas arriba del de O Pedrido y que destaca por su esbeltez. | MONCHO FUENTES

De nuevo en el entorno de A Coruña, el puente de O Pedrido es para Nárdiz uno de los más interesantes, ya que sustituyó a un antiguo paso con barcas del que aún se conserva la estructura del antiguo muelle. Fue diseñado por César Villalba y se construyó entre 1927 y 1943, ya que las obras coincidieron con la Guerra Civil, por lo que quedó sin construir el tramo central de 75 metros de longitud y tuvo que ser concluido por Eduardo Torroja y Ricardo Barredo. Nárdiz considera que este punto de la ría de Betanzos es uno de los lugares “que no serían reconocibles sin la presencia del puente” gracias al diseño acertado de esa infraestructura.

Puente de O Pedrido (Bergondo-Paderne). Se inició en 1927 por César Villalba y fue concluido en 1943 por Eduardo Torroja y Ricardo Barredo, quienes ejecutaron el tramo central con el arco que caracteriza a este puente. | CARLOS PARDELLAS

A corta distancia se halla el puente de la AP-9 que cruza la misma ría aguas arriba, diseñado por Juan José Arenas, mientras que ya en Betanzos destaca a Ponte Vella, situado sobre el río Mendo y uno de los accesos tradicionales a la localidad junto con la Ponte Nova. En Arteixo es destacable el de Os Brozos, situado en el polígono de Sabón y que formaba parte del camino hacia Bergantiños. Su estado actual procede de la reforma efectuada en el siglo XVII.

Al margen de los construidos, Carlos Nárdiz cree necesario referirse a los que fueron proyectados pero no llegaron a ejecutarse, como el que debía unir el parque ofimático, ahora barrio de Xuxán, con el campus universitario, que fue diseñado por él mismo junto con José Antonio Fernández Ordóñez. Aunque el anterior Gobierno local descartó su construcción, él se muestra convencido de que “algún día se hará porque era muy interesante”. Otra de sus propuestas que no se llevó a la práctica fue el puente que debía cruzar la ría coruñesa entre la recta de Bastiagueiro y la punta de Oza, ya que rechaza la ampliación del de A Pasaxe proyectada porque entiende que los emplazamientos de los puentes “tienen un tiempo” y la de ese es de principios del siglo XX.

Puente de Os Brozos (Arteixo). Se sospecha que su origen es romano, aunque su estado actual corresponde con la obra realizada en el siglo XVII. Atraviesa el río Bolaños en lo que hoy es el polígono de Sabón, por el que entonces discurría el camino desde A Coruña hacia Bergantiños. | MONCHO FUENTES

Pero, además, hay otros que en su opinión deben ser eliminados al haber perdido su vigencia, como el viaducto de la avenida del Ejército y el de Linares Rivas. También se muestra partidario de suprimir los pasos elevados para el tráfico construidos en ambos extremos del puente de A Pasaxe a principios de los años noventa, ya que estima que se encuentran ya en la ciudad y que no son infraestructuras aptas para un entorno urbano.