Catorce personas se refugiaron hoy en el octavo piso del edificio número 201 de la avenida da Concordia para salvarse de la intensa humareda que subía por las escaleras desde la terraza de la primera planta, donde se había originado un incendio. Tres personas fueron trasladas al Hospital Universitario y otras cinco fueron atendidas por ambulancias del 061 por inhalación de humo, mientras que el inmueble fue evacuado por completo.

La terraza donde se originó el incendio, desde la vivienda contigua. | // CARLOS PARDELLAS

El fuego comenzó a mediodía en la terraza que el primer piso tiene en el patio de luces del inmueble, donde los bomberos hallaron un frigorífico y una lavadora totalmente calcinadas. El calor hizo que reventaran los cristales que dan al cañón de la escalera, por lo que el humo entró por ese hueco y subió. Un vecino, alarmado por el incendio, fue avisando al resto de los ocupantes del edificio, quienes, al no poder bajar a la calle debido a la intensa humareda que subía por las escaleras, trataron de refugiarse en las viviendas más altas.

Finalmente, en la octava planta les abrieron la puerta y pudieron esperar allí a la llegada de los bomberos, quienes, tras sofocar las llamas y ventilar las escaleras, les condujeron hasta la calle. Aunque el fuego no traspasó la terraza de la vivienda de la primera planta, el humo sí lo hizo y afectó seriamente al interior, mientras que en las viviendas más próximas penetró con menor intensidad.

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Desalojado un edificio en la Avenida da Concordia por un incendio Carlos Pardellas

“Estábamos en casa y empezamos a oír golpes fuertes en la puerta y gritos de alguien que nos decía que teníamos que evacuar”, explicó Óscar Fuentes, vecino de la tercera planta que se encontraba en la vivienda con su sobrina y su madre. Aunque intentaron bajar a la calle, el humo que subía por las escaleras se lo impidió a pesar que llevaban puestas mascarillas.

“Empezamos a subir por las escaleras dando golpes en las puertas para ver si alguien nos abría, pero no lo hizo nadie hasta que llegamos al octavo izquierda, donde logramos entrar”, continuó Fuentes, quien detalló que allí se reunieron catorce personas a la espera de recibir instrucciones de los bomberos. Este vecino admitió que había angustia entre quienes subieron por las escaleras “porque había gente llorando ya que desconocía dónde estaba algún familiar”. Una vez que llegaron al octavo y pudieron asomarse a la ventana y ver a otros vecinos en la calle, los ánimos se tranquilizaron, según señaló, al tiempo que felicitaba a los bomberos y al 061.

Amplio despliegue de bomberos, ambulancias y policía por un incendio en Avenida da Concordia Carlos Pardellas

“Llamaron a la puerta diciendo que saliéramos y yo quise hacerlo pero no fui capaz porque había mucho humo, por lo que subí para arriba y me metí en el octavo”, comentó Gumersindo Álvarez, otro de los vecinos que tuvieron que buscar refugio escaleras arriba, quien reconoció haber pasado miedo durante su huida del incendio y que indicó que hubo algunas de las personas que lo hicieron con él “lo pasaron fatal”, aunque se felicitó porque finalmente no se hubiera producido ninguna desgracia personal.

Los bomberos aconsejan no salir de casa

La decisión de los vecinos de avenida da Concordia 201 de salir de sus viviendas a causa del incendio fue desacertada, según explicaron ayer los bomberos, ya que se vieron sorprendidos por el humo en las escaleras y estuvieron a punto de sufrir un incidente más grave a causa de la inhalación del humo. Los operarios municipales consideran que la intervención en este suceso habría sido fácil de no ser por la salida de los ocupantes de las viviendas, quienes fueron alertados por una persona para que las abandonaran.

Esa conducta es precisamente la contraria de la que aconsejan siempre los bomberos en caso de incendio en un edificio, ya que lo más prudente es permanecer en la propia vivienda tapando el hueco bajo la puerta de entrada para evitar el paso del humo. A continuación hay que dirigirse hacia una habitación que tenga vista al exterior del inmueble y, una vez que hayan llegado los bomberos, informarles a través del teléfono de que hay personas confinadas en ese piso con el fin de que les den las instrucciones oportunas.