La temporada de playas arranca mañana en los arenales coruñeses sin arcos de control de capacidad y la obligación de llevar mascarilla a la entrada y salida de los arenales y en los paseos por la orilla del mar. Como novedad, los bañistas tendrán acceso a una aplicación gratuita que permitirá contactar directamente con el servicio de salvamento y permitirá la geolocalización ante cualquier emergencia. La aplicación informará también de las corrientes y del color de las banderas que indican la peligrosidad del baño, sobre el índice de rayos UVA, las condiciones meteorológicas en tiempo real y los avisos que los socorristas dan en cada playa.

Un equipo integrado por 32 efectivos de salvamento se distribuirá por los arenales de Riazor, Orzán, Matadero, San Amaro, Oza y la punta de Santa Cristina: 18 socorristas trabajarán en Riazor-Orzán y Matadero; 3 lo harán en San Amaro; 2 en As Lapas; y 6 entre Oza y Santa Cristina. Además, las playas de Oza y Riazor cuentan con una moto acuática y estará disponible una tercera de la empresa, junto a tres tablas de rescate y ambulancia, soporte vital tipo B y comunicación radiotelefónica.

Durante el primer mes, volverán a estar disponibles las duchas, lavapiés y aseos. También habrá informadores que advertirán de las normas anticovid en las entradas y salidas de los arenales y se repartirán ceniceros y bolsas para depositar residuos orgánicos e inorgánicos. El Concello recomienda a los fumadores acudir a los puntos habilitados con ceniceros de pie. Además, se pondrá en marcha un nuevo programa de educación medioambiental dirigido a los niños.