“Una nueva andadura”. Así define el chef Javier Freijeiro, copropietario de Pracer, en Zalaeta, su recién estrenado cargo de presidente en la asociación Coruña Cociña. La nueva directiva, que afronta el reto de reactivar un sector golpeado por el coronavirus, está formada por Pablo Pizarro, como vicepresidente; Tino Otero, secretario; Moncho Bargo, tesorero; e Iván Domínguez, como vocal.

¿Fue la pandemia la que le impulsó a ocupar el cargo de presidente?

Esto viene de antes. En estos últimos cinco años no se ha renovado la presidencia de Coruña Cociña, salvo en una pequeña etapa en la que Luis Veira sustituyó a Pablo Pizarro. Tanto él como los demás vimos la necesidad de delegar y de que otros socios nos metiéramos a cargo de la asociación. Ver que hay más socios, que hay un compromiso de todos para seguir creciendo y apoyando la gastronomía coruñesa. Queremos volver a posicionarla en el mapa gastronómico.

¿Ese posicionamiento se ha visto perjudicado por el COVID-19?

Sí. Ha sufrido bastante. Somos una asociación sin ánimo de lucro cuyo objetivo es promocionar, promover y potenciar la gastronomía coruñesa. Dentro y fuera de Galicia. La mayor parte de nuestras actividades con nuestros patrocinadores suelen ser de promoción interna, trabajando con su producto, pero también junto a administraciones como Diputación y Consorcio de Turismo, con los que hacemos una promoción directa fuera para atraer futuros clientes y turistas a nuestra ciudad. Antes de la pandemia, llevábamos una muestra a eventos, en diferentes actividades que se organizaban. Esas son las primeras que han sufrido porque se cancelaron. Se dejó de hacer promoción y Coruña Cociña desapareció un poco, pero ahora vamos a recuperarlo.

¿Cuáles son los objetivos de la asociación?

A nivel ciudad, crear acciones directas por y para el cliente coruñés y de los alrededores. Que predomine el dar confianza desde nuestro sector. Lo hemos hecho bien, somos un grupo de chavales jóvenes que sabemos hacer las cosas. Ya no estamos en el foco del contagio y se puede venir a los restaurantes donde se hacen las cosas bien. Queremos que disfruten y vuelvan a recuperar ese ambiente. Se van a realizar acciones ligadas a productos y marcas coruñesas y no descartamos hacer un congreso para reactivar la atracción de turistas gastronómicos.

¿Qué necesita el sector para recuperarse?

Somos partidarios de colaboraciones multisectoriales. Juntar todas las cartas para hacer la jugada ganadora. Necesitamos a las administraciones. Y nosotros aportamos nuestro granito de arena desde los fogones. También contamos con marcas que tienen peso comercial y nos van a ayudar a estar en el mapa, y con las agencias de viajes, que son súper importantes y pocas veces les damos la relevancia que se merecen.

Primero el cliente coruñés, pero ¿también se buscará atraer al turista nacional e internacional?

Sin duda. Todo lo que podamos sumar, bienvenido sea. Pero sabemos que la recuperación será gradual. No podemos pasar de nada a todo. Antes del COVID estuvimos en eventos internacionales. Esa relación con Reino Unido, ese flujo de clientes del norte tiene que estar muy presente. También con el país vecino, Portugal, que se está posicionando muy bien a nivel gastronómico. Debemos crear vínculos porque defendemos los mismos intereses.

¿El verano supondrá un punto de inflexión?

Sí, por eso apostamos por este segundo semestre del año. Vamos a hacer cosas en la ciudad de un modo humilde, con productores de proximidad y marcas asociadas. Poco a poco. A medida que se vaya vacunando la gente, la confianza se va a ver más reforzada. Si hacemos eventos que salen bien, con protocolos claros, estaremos presentes. El cliente lo está entendiendo. Sabemos comportamos dentro y fuera. A ver como funciona y si todo va bien, iremos ampliando el ámbito de actuación. Pero ante todo somos una asociación coruñesa, así que nuestro principal objetivo es ofrecer al cliente coruñés acciones para su disfrute.

¿Qué tipo de acciones?

Vamos a trabajar con productos que tengan un valor gastronómico en Galicia. Estamos desarrollando con la Diputación un proyecto de recetas que la gente podrá disfrutar en su casa de manera práctica. Haremos alguna jornada gastronómica y presentaciones de productos de alguna de nuestras marcas. En breve seremos más socios. Nuestro deseo es ampliar la asociación.

¿Cómo ha afrontado esta situación desde su restaurante Pracer?

Moncho y yo somos personas muy positivas. Tenemos la suerte de ser dos. Activamos el chip muy rápido. Nos cerraron en marzo y el 6 de abril teníamos ya el servicio take away y delivery. Fuimos uno de los primeros restaurantes en activarlo. Pensamos “esto no nos va a parar”. El flujo económico tenía que funcionar. Eso nos vino muy bien. El público nos apoyó muchísimo. Estamos encantados. Tenemos menos de lo que teníamos en 2019, pero ese trabajo está empezando a dar sus frutos. Hemos hecho colaboraciones y sacamos una línea de merchandising. Hemos entendido que Pracer no es solo restaurante, la marca tiene más posibilidades. Sin esta pandemia, no nos hubiésemos dado cuenta de eso.