La Dirección General de la Costa y el Mar ha adjudicado las obras de regeneración de la ría de O Burgo a la Unión Temporal de Empresas constituida por Acciona Construcción y Matías Arrom Bibiloni, que presentó una oferta de 32,23 millones de euros con impuestos —26,64 millones sin IVA— y un plazo de ejecución de 26 meses —el máximo que contemplaba el pliego de condiciones—. La formalización del contrato se realizará a mediados de mes, ya que han de pasar quince días desde que el jurado encargado de realizar la valoración tome la decisión de la empresa ganadora del concurso.

Se cierra así un proceso que se inició en 2012, con los primeros contactos entre las Administraciones sobre cómo acometer el dragado y que dio sus primeros pasos en septiembre de 2013, con la presentación del informe que realizó el Centro de Estudios de Puertos y Costas (Cedex) para la elaboración del proyecto de regeneración de la ría de O Burgo. Un documento que se hizo público siete meses después de que una delegación de eurodiputados de la Comisión de Peticiones visitase el estuario a solicitud de la Cofradía de Pescadores y de la Plataforma en defensa de la ría de O Burgo, a través de la representante del BNG en Europa, Ana Miranda. Entonces, los eurodiputados urgieron tanto a la Xunta como al Estado a sanear el estuario y a eliminar los lodos que minaban y siguen minando su productividad.

La adjudicación de la obra lleva aparejada otra actuación, que es la próxima suspensión de los planes de explotación de los mariscadores que faenan en la ría, para que la empresa encargada de realizar las obras reciba los terrenos libres de cargas. El Diario Oficial de Galicia publicado el 29 de septiembre de 2020 recoge el compromiso de la Consellería do Mar de vetar la actividad de los mariscadores “en el momento del inicio de las obras”. Con esta solución, Xunta y Estado consiguieron desbloquear la licitación de las obras, que se publicó en enero de este año. A pesar de este compromiso, al que llegaron las dos Administraciones después de una reunión entre sus equipos jurídicos, sigue sin solución la demanda de los mariscadores, que solicitan una compensación por todos los meses que no podrán faenar. En una reunión con los afectados, el delegado del Gobierno, José Miñones, se comprometió a mediar para que los técnicos de Xunta y Estado vuelvan a juntarse para acordar el pago de ayudas y es que, el Estado considera que debe ser la Xunta la que se encargue de las compensaciones, por ser la Administración que tiene las competencias de marisqueo, y la Consellería do Mar defiende que le corresponden al Estado, como promotor de la obra.

Según el cronograma incluido en el pliego de condiciones, para este año se prevé solo un mes de trabajo, en el que se realizará la retirada de parte de los bivalvos de la ría.

La oferta presentada por Acciona supone una rebaja del precio de licitación de 16,35 millones teniendo en cuenta los impuestos —13,15 millones sin ellos—, ya que la Administración fijaba el tope de inversión en la regeneración del estuario en 48,59 millones de euros con impuestos —40,59 millones libre de tasas—. Estas obras están financiadas por los Fondos Europeos de Desarrollo regional del programa 2014-2020, después de que el Ministerio para la Transición Ecológica solicitase a Bruselas que cambiase los criterios de adjudicación de los fondos para poder incluir el dragado de la ría, y que Europa aportase hasta un 80% del coste total del contrato. La regeneración de la ría supondrá el dragado de 583.337 metros cúbicos en la zona interior del estuario, de los cuales, 174.284 se aprovecharán para generar espacios verdes y dar continuidad a las sendas y paseos que bordean la ría.