La titular del Juzgado de Instrucción número 8 ratificó ayer la prisión provisional, comunicada y sin fianza para los tres chicos mayores de edad investigados por su presunta participación en el paliza mortal a Samuel Luiz Muñiz la madrugada del 3 de julio. Los tres jóvenes ingresaron en Teixeiro el viernes de la semana pasada, después de comparecer ante la titular del Juzgado de Instrucción número 1 que, en funciones de guardia, les tomó declaración.

La jueza ratifica la prisión para los tres detenidos mayores de edad por el crimen de Samuel Casteleiro / Roller Agencia

La instructora del caso —la titular del Juzgado número 8— apreció, igual que lo había hecho su compañera una semana antes, “riesgo de fuga y posibilidad de alteración o destrucción de pruebas”, por eso ratificó la medida.

La investigación permanece abierta y bajo secreto de sumario. La instructora decidió el pasado miércoles levantar el secreto, pero la Fiscalía se opuso. Será la Audiencia, durante la próxima semana, la que diga si procede o no que las partes conozcan las diligencias practicadas para esclarecer el caso.

Hasta el momento, la Policía Nacional ha detenido a seis personas relacionadas con el crimen del joven Samuel Luiz, de 24 años y vecino de Meicende. Todos ellos están investigados por un delito de homicidio o asesinato, pendiente de calificar durante el transcurso de la instrucción.

Tres de ellos son los jóvenes que, ayer, comparecieron ante la jueza. A uno de ellos, además, se le imputa un delito de apropiación indebida, al haberse quedado, presuntamente, con el móvil de la víctima. Otra de las investigadas es una joven, pareja de uno de los detenidos, que está en libertad, pero tiene la obligación de comparecer en el juzgado, ya que el pasado viernes, tras su pase a disposición judicial, la Fiscalía no pidió que ingresase en prisión.

Los otros dos detenidos son menores de edad y están internados en un centro desde el viernes de la semana pasada por la noche, después de haber pasado a disposición de la Fiscalía de Menores.

En la comparecencia de ayer, la jueza preguntó a los sospechosos si querían ampliar su declaración. Dos de ellos dijeron que no y uno se mostró receptivo a contestar las preguntas que le formulasen. El abogado del detenido al que se le imputa apropiación indebida, José Ramón Sierra, insistió ayer en la inocencia de su defendido y adelantó que solo hubo una pregunta, pero que se refería a momentos posteriores a la pelea. En su primera comparecencia ante la jueza la semana pasada, ninguno de los sospechosos reconoció haber pegado a Samuel Luiz, por lo que ese extremo tampoco se aclaró ayer.

El delegado del Gobierno, José Miñones, que durante estos días ha informado sobre los avances de la investigación, insiste en que la operación sigue abierta y que no se descartan más detenciones, ya que los agentes tienen mucho material con el que trabajar, como el análisis de las cámaras de seguridad de la zona —en la confluencia del paseo marítimo de Riazor con la avenida de Buenos Aires—, el testimonio de 26 personas —entre ellas, los detenidos, las amigas de Samuel y los dos senegaleses que intervinieron para evitar, en un primer momento, que a Samuel le pegasen más — y cuentan también con el volcado de los datos de los teléfonos móviles de los detenidos y las imágenes que testigos pudieron aportar, tanto del momento de los ataques, como de los anteriores y los posteriores.

Lina, la amiga de Samuel que estaba con él la noche de la paliza, declaró que un chico, que iba con su pareja, les recriminó que estuviesen grabándolos con el móvil, cuando, realmente, estaban haciendo una videollamada con una amiga y que, entonces, le dijo a Samuel: “Para de grabar si no quieres que te mate, maricón”, a lo que el joven respondió con un: “maricón, ¿de qué?” y ahí empezaron los primeros golpes y la intervención de Ibrahima y Magatte, que consiguieron separar al agresor de la víctima. Pocos minutos después, un grupo de unas seis personas atacó a Samuel, cuando ya había cruzado la calle, y le propinó golpes y patadas que resultaron mortales. Según la amiga de Samuel, los agresores le llamaban “maricón de mierda”, durante la brutal paliza.

Uno de los detenidos se declara “inocente” antes de volver a prisión

Los tres detenidos llegaron ayer de Teixeiro pasadas las nueve de la mañana en un vehículo de la Guardia Civil, comparecieron ante la jueza por separado y, sobre las doce del mediodía, abandonaron las dependencias judiciales, una vez que la magistrada les notificó que seguirían en prisión provisionalmente. Lo hicieron entre gritos de “asesinos”, de algunas de las personas que, ayer, se afanaban en verles las caras, desde las escaleras de los Nuevos Juzgados, en la calle Monforte. El primero en subir al furgón de la Guardia Civil, lo hizo con la cabeza gacha y una capucha puesta. El segundo, a cara descubierta y, a la pregunta de una periodista de “¿cómo te declaras?” proclamó: “Inocente”. A la siguiente cuestión, sobre si le había llamado “maricón de mierda a Samuel”, no contestó. El otro de los detenidos abandonó los juzgados con la cara completamente tapada con una tela blanca.