La Facultad de Turismo de la Universidade da Coruña iniciará su actividad académica en el curso 2022-23, según informó el rectorado en la última sesión del Consello de Goberno de la institución. La puesta en marcha del nuevo centro no supondrá un cambio en el plan de estudios de esta titulación, que el pasado curso se integró en la oferta propia de la Universidade coruñesa tras la absorción del profesorado de la Escuela de Turismo del Centro Español de Nuevas Profesiones.

La creación de la facultad, que sustituirá a la hasta ahora Escuela Universitaria, fue aprobada el mes pasado por el Consello Galego de Universidades, ya que actualmente la titulación se imparte como parte de la oferta académica de la Facultad de Filología, donde se desarrolla la actividad lectiva de Turismo. La existencia de una facultad propia no variará el lugar donde se imparten las enseñanzas, que continuarán en el mismo edificio.

El rectorado apostó por la creación de una facultad para estos estudios por su convicción de que facilitará su “visibilidad” y una mayor inserción laboral de los titulados. El centro se encargará también de impartir los másteres de Planificación y Gestión de Destinos y de Productos Turísticos, que por el momento dependen de la Facultad de Sociología, así como el programa de simultaneidad entre los grados de Turismo y Ciencias Empresariales, impartido en la Facultad de Economía.

Los responsables de la Universidad decidieron incorporar los estudios de Turismo a la oferta pública de la institución con el fin de aumentar el número de sus alumnos, al considerar que se trata de una titulación estratégica para la economía gallega y que no existe en ninguna de las universidades gallegas. Como centro privado, la desaparecida escuela cobraba a sus estudiantes una matrícula de 400 euros y una cuota mensual del mismo importe, mientras que al convertirse en centro público tan solo exige un pago de 591 euros en el momento de formalizar la matrícula.

El abaratamiento del coste de los estudios hizo posible que el curso pasado se cubrieran las 64 plazas que se ofertaron en la escuela, cuando en el anterior la matrícula había sido de tan solo 33 alumnos, a pesar de que el sector turístico fue uno de los más afectados por la pandemia. “Estamos muy satisfechos y dadas las circunstancias más aún, porque podía ser que los alumnos no se interesaran por esta carrera”, comentó a este periódico Rosa María Mariz, coordinadora de la escuela, tras el inicio del anterior curso académico, en el que solo se implantó un grupo de alumnos para cada uno de los cursos del grado.

Mariz señaló que la posibilidad de aumentar el número de plazas debía ser tomada por el rectorado en función de la demanda existente, aunque para el próximo curso se ofertan también 64 puestos en la escuela. El rectorado se decantó por la Facultad de Filología, situada en el campus de A Zapateira, para impartir la titulación de Turismo porque disponía de espacio libre, aunque las medidas sanitarias impuestas para atajar la pandemia obligaron a ocupar una mayor superficie de la prevista inicialmente.