El baño en O Parrote, tan demandado por los insistentes vecinos de la zona, que desde hace años no perdonan su chapuzón en aguas portuarias pese a la presencia de carteles que explicitan su prohibición, podrá ser una realidad el próximo verano, según confirmó la Xunta el mes pasado. El hecho de que todavía no se permita no impide, no obstante, asistir a la estampa diaria de los bañistas remojándose junto al paseo o tomando el sol en las escaleras. A los habituales del verano se les han unido, con el regreso del sol, grupos de jóvenes que trascienden al simple remojo y optan por el buceo a snorkel para explorar los misterios de los fondos marinos de O Parrote.