A Coruña cuenta en la actualidad con 527 viviendas de uso turístico (VUT), una modalidad de alojamiento que está en auge y no se ha visto frenada por la crisis sanitaria. Si cada año crecen en la ciudad los pisos preparados para que los visitantes los ocupen durante unos días en régimen de alquiler —un repunte del 26,6% entre los meses de agosto de 2020 y 2021— es porque sube la demanda, asegura la Asociación de Viviendas Turísticas de Galicia (Aviturga), lo que aprovecha un mayor número de propietarios para ofrecer sus pisos. El Rexistro de Empresas e Actividades Turísticas de Galicia (REAT) recoge todos los datos relacionados con este tipo estancias residenciales de la comunidad, entre los que se puede comprobar que en la ciudad hay 55 titulares con más de una vivienda en propiedad.

La mayor parte del total de dueños son particulares, apunta Aviturga, es decir, propietarios individuales que ceden sus pisos en alquiler para que los usen huéspedes en verano o en otra época del año. El sector advierte también un aumento de empresas inmobiliarias dedicadas a gestionar la ocupación de viviendas turísticas, aunque no tanto en la provincia de A Coruña como en Pontevedra, la de mayor número de pisos de este tipo en Galicia, casi la mitad de todos los que hay en la comunidad. Son también más frecuentes los gestores intermediarios, agentes especializados en la administración de estos alquileres para periodos vacacionales y de temporada.

Entre el medio centenar de propietarios de A Coruña con más de un piso turístico hay tanto particulares como empresas, que suelen contar con más de una vivienda en el mismo edificio —en algún caso, la totalidad del inmueble— o con varias en zonas diferentes de la ciudad. Así, en el registro autonómico se encuentran distintos pisos en el mismo bloque de calles como Orillamar, San Nicolás, avenida de Peruleiro, Torre, Estrecha de San Andrés, Cuevas, La Paz, Paseo de Ronda, Alcalde Canuto Berea y Torreiro. El resto se reparten por todos los distritos.

Housing Coruña es una de las empresas que desde hace años trabaja con VUT. En su cartera tiene casas y pisos en la ciudad, alrededor de una treintena, así como en concellos coruñeses cercanos como Oleiros, Sada y Miño y otros más lejanos como Malpica y Outes. Aunque la pandemia ha popularizado más el alquiler de viviendas turísticas porque transmite mayor seguridad a los visitantes que prefieren escapar de las concentraciones de personas en hoteles y otros lugares, antes de marzo de 2020 esta firma pasaba por etapas de flujo más constante de clientes.

“Principalmente trabajamos con pisos de uso turístico para particulares y familias que por primera vez hacen estancias cortas de tres o cuatro días y buscan algo tranquilo y diferente. Pero también tenemos lo que llamamos business traveller [viajeros por motivos de negocios] de España y de otros países que pueden llegar a pasar hasta seis meses en una vivienda. Tenemos acuerdos con agencias especializadas en viajes de empresas”, detallan fuentes de Housing Coruña.

Otra empresa con activos en A Coruña es OK The Way Estate, con germen en Sarria y apoyada en el poder de atracción del Camino de Santiago para ofrecer a los visitantes de Galicia a través de la ruta xacobea un tipo de alojamiento distinto al convencional. Entre A Coruña (con seis VUT en el centro de la ciudad), Bergondo, Miño, Lugo, Sarria, Triacastela y Pontevedra, además de Almería, tiene medio centenar de viviendas propias y de otros titulares, a las que añadirá este año otras diez. Los servicios que ofrece proporcionan más comodidades que las puramente residenciales (recomendación de restaurantes, alquiler de coches, plazas de aparcamiento o servicio de taxi en el idioma del país de origen del cliente) y gestiona prácticamente todo a través de herramientas tecnológicas y mediante el uso del teléfono móvil, sin la necesidad de usar llaves ni pagos en efectivo.

La pandemia, apuntan fuentes de OK The Way Estate, ha impulsado negocios como el de esta empresa que facilitan alojamiento a trabajadores de compañías importantes que se desplazan por tiempo indefinido a la ciudad, ocupantes “de perfil medio-alto” que se “refugian” en viviendas temporales “sin querer volver a un hotel”. Añade la firma que la competencia en este segmento del sector turístico ha crecido, lo que obliga a los agentes a recabar opiniones de sus clientes para facilitar nuevos servicios.

A Coruña tiene a fecha de 1 de agosto 2.471 plazas, una cifra que la convierte en la tercera localidad gallega con más camas por detrás de Sanxenxo y Santiago y que corrobora el auge de las VUT como opción residencial segura ante los riesgos que aún entraña la pandemia. Los perfiles concretos que se repiten más últimamente son grupos de amigos, parejas jóvenes y, sobre todo, más de una generación de la misma familia.