Una multitud se amontonaba a las 13.00 horas de hoy en O Parrote, en el mirador de la estatua de la Virgen, en los pequeños resaltes de cemento que llevan hasta el castillo de San Antón, en el extremo del muelle de Trasatlánticos, hasta en las piedras, para ver el rescate simulado que uno de los Helimer, los helicópteros de Salvamento Marítimo, realizó a unas pocas decenas de metros del paseo para conmemorar los 30 años de la creación de su base en Alvedro. Mientras un remolcador lanzaba dos chorros de agua, a modo de saludo, un buque de Salvamento, el Betelgeuse, lanzó el humo naranja que señala la posición de un buque en apuros.

La primera aeronave en acudir al rescate fue un avión de ala fija, que pasó rugiendo sobre los espectadores y se perdió en dirección al istmo. Entonces llegó el helicóptero, un enorme aparato conocido informalmente como Super Puma y que, según explica Roberto Pereira, jefe de Salvamento Marítimo en A Coruña, tiene capacidad para llevar hasta a veinte personas. Se detuvo en el aire, atronando, pues, pese a la distancia y el espacio abierto, las dos hélices del aparato hacían tanto ruido que dificultaban hablar a los espectadores. Entonces bajó una cuerda hacia el barco, y, luego, un rescatador y una especie de arnés. Poco después este subía siguiendo la cuerda, llevando tumbado encima a un falso herido, con un movimiento rápido pero medido que reducía al mínimo las oscilaciones y aseguraba que la camilla no volcase. Subió entonces el rescatador, y las aeronaves dieron una última pasada, entre los aplausos de la gente que llenaba la fachada marítima.

Todo el proceso, incluyendo los vuelos de exhibición, se realizó en menos de media hora, y recreó una de las numerosas intervenciones que realiza el Helimer para trasladar a instancias hospitalarias a marineros heridos o enfermos que se encuentran en alta mar. En general, se realizan en circunstancias peores que la de ayer, con fuertes vientos, de noche o con mar picada. Desde que abrió la base coruñesa, según Pereira la mejor dotada de España, se ha rescatado a unas 1.200 personas. Además de marineros, Salvamento Marítimo auxilia a caminantes que caen al agua, bañistas atrapados por la marea o mariscadores que se lesionan entre las rocas de la costa y son incapaces de salir. Además de Salvamento Marítimo, colaboraron el Centro de Control de Servicios y Emergencias del Puerto, la Policía Portuaria, el servicio 112 y la Policía Local.