Los hosteleros y la Xunta han llegado a un acuerdo para que los bares y restaurantes de Galicia puedan abrir de una manera estable y no estar supeditados a los cambios de nivel que se apliquen en los concellos en los que están ubicados. Los hosteleros y la Xunta cerraron ayer este acuerdo para su ratificación por el comité clínico que asesora al Ejecutivo gallego y que, ayer, decidió bajar del nivel medio a A Coruña al nivel medio-bajo. Eso implica que la hostelería abre al 75% en interior y al 100% en terrazas.

El nuevo protocolo establecerá dos niveles con distintas condiciones en cuanto al cumplimiento de las medidas para evitar contagios. El nivel básico para la apertura estable de los negocios de hostelería —el que deben cumplir todos los que quieran abrir sus puertas al público— incluye un aforo del 50% en el interior y del 75% en las terrazas.

El nivel voluntario, el que implica unas medidas extraordinarias de limpieza en los baños, también mayor renovación de aire y geles hidroalcohólicos en las mesas, permitirá que los locales de hostelería puedan abrir al 75% de su aforo en el interior y al 100% en las terrazas. El uso de las barras, en este protocolo pactado por la Xunta y por los hosteleros, se limita al nivel voluntario. Entre clientes no convivientes tendrá que respetarse la distancia de 1,5 metros, pero podrán compartir espacio en la barra las personas del mismo núcleo de convivencia, según fuentes cercanas a la negociación del protocolo. En todo caso, tendrá que dejarse libre el espacio que está delante de la zona del grifo de las cañas, para evitar que los camareros estén en contacto con clientes que no llevan mascarilla porque están consumiendo.

Serán los propietarios de los locales los que decidan en qué nivel se sitúan, ya que el cumplimiento de las medidas extraordinarias implicará una inversión mayor, toda vez que tendrán que tener geles hidroalcohólicos o instalar más medidores de CO2. Con este protocolo, la Xunta garantiza a los locales de hostelería que no tendrán que volver a cerrar el interior de sus locales, aunque esta decisión podría cambiar si la pandemia empeora. Fuentes del sector indican que, probablemente, los empresarios decidan acogerse a la opción de las medidas más complejas para poder contar con más clientes.

El vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, indicó ayer, después de la reunión con los representantes de los hosteleros que, seguramente, este modelo será copiado en otras comunidades autónomas, ya que garantiza la apertura estable de los locales, tanto en el interior como en el exterior, independientemente de la situación epidemiológica de cada lugar.

Este protocolo llega después de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) no avalase el certificado COVID, que obligaba a los camareros a solicitar la documentación de vacunación o de haber pasado la enfermedad para poder consumir en el interior de los locales. Tras el protocolo tendrán que derogarse las otras medidas para poner estas en funcionamiento.

El ocio nocturno, a finales de este mes

La Xunta prevé que el sector del ocio nocturno en Galicia pueda contar con un protocolo similar al acordado con la hostelería pero adaptado a las condiciones específicas de estos locales. El Gobierno gallego aseguró que contaba con poder llegar a un acuerdo con estos empresarios a finales de este mes para poner en marcha un protocolo también por niveles en las discotecas, con la intención de que no vuelvan a tener que someterse a cierres ligados a la situación epidemiológica de los municipios a los que pertenecen.

Durante el mes de julio el ocio nocturno estuvo abierto con la aportación de una prueba negativa de los clientes, aunque cerró antes de que acabase el mes, al cambiar la situación epidemiológica. El ocio nocturno se quejó siempre de que la Xunta les señalaba, como al resto de la hostelería, por los contagios entre jóvenes, aunque en los locales, los clientes estaban obligados a cumplir las normas sanitarias.