Parece que internet lo ha cambiado todo. En un solo clic, se puede hacer la compra en el supermercado, adquirir billetes de avión o encontrar entradas para conciertos en cualquier punto del mundo. Pero hay quien todavía no se fía de esas colas virtuales o que tiene miedo a que la red colapse y prefiere ir en persona a por ese bien tan preciado. Es lo que ocurrió ayer en el quiosco de la plaza de Ourense, que tantas veces esperó vacío por la llegada de amantes de la música. Los fans de Rauw Alejandro, que toca el 15 de octubre en el Coliseum, hicieron cola desde las seis de la mañana para asegurarse un sitio en ese concierto.