Las directoras de varias escuelas infantiles municipales denunciaron, en una reunión con Marea Atlántica, que el Gobierno local no ha aumentado su contribución a los centros para permitir las mejoras salariales de este curso que prevé el convenio colectivo. De acuerdo con Marea, el concejal de Educación y Cultura, Jesús Celemín, prometió en la comisión del ramo del pasado mes de febrero aportar los fondos suficientes para permitir el incremento. El Ayuntamiento rechazó ayer hacer declaraciones.

El grupo municipal reclama al Gobierno local que “cumpla su palabra” y adopte una “decisión urgente” para cubrir las mejoras de sueldo. También recuerda que ya alertó, a inicios de año, de que se produciría esta situación, sin que el Ayuntamiento destinase una partida para aumentar los fondos.

La edil Silvia Cameán, presente en el encuentro con las directoras, señaló que “el Gobierno local prometió tomar nota, pero no hizo nada”. También criticó que el último pleno, del jueves pasado, se realizó “casi sin asuntos”, y lamentó que no se hubiese empleado el tiempo para trabajar en una solución “para cumplir con las escuelas infantiles”. Cameán también recordó que su grupo negoció con el Gobierno local un nuevo reglamento para las escuelas infantiles en el que se incluyó, además de su gratuidad, “el compromiso del Concello para mejorar las condiciones laborales” de los empleados, pero acusó al Gobierno local de no haber “hecho los deberes”.

El grupo achacó la falta de fondos para hacer frente al aumento salarial a la prórroga, “por decisión unilateral de la alcaldesa”, del presupuesto municipal de este año. Marea, que negociará con el Gobierno local las cuentas del próximo año, señaló que la prórroga del presupuesto de 2019 fue un “error que no debe volver a repetirse”.

Reclamación por el COVID

Las escuelas infantiles municipales ya presentaron en octubre del año pasado una reclamación económica al Ayuntamiento, pidiendo una indemnización por el periodo del 21 al 31 de julio de ese año. Hasta esta fecha el Ayuntamiento mantenido los contratos con las concesionarias, que, por el COVID, dejaron de percibir los pagos por los alumnos matriculados. Pero suspendió los contratos durante esos once días, causándoles pérdidas, mientras que otros años los había mantenido y asumido los gastos corrientes que recoge la contratación.

Durante este año dos escuelas presentaron recursos. Una de ellas, Arela, elevó uno de reposición contra el acuerdo de la Junta de Gobierno local por el que se produjo la suspensión contractual, reclamando la anulación de este y que se cumplieran las condiciones íntegras del contrato. El Gobierno local lo desestimó, como también lo hizo con otro de la escuela del Agra del Orzán en la que pedía suspender el acuerdo y pedía una indemnización por daños y perjuicios, al entender que la cancelación de los contratos carecía de motivación real. El Ayuntamiento también rechazó ayer responder a este diario sobre la gestión de estas reclamaciones.