Una horticultora arteixana ha recogido, en Monteagudo, tres calabazas de 70 kilos cada una. Tienen forma alargada, lo que nos hizo pensar que se han cultivado para servir como ariete, pero la propietaria de los fenómenos asegura que plantó semillas normales en mayo; se ve que además de ser grandes tienen crecimiento rápido, asemejándose en eso a los presupuestos de las obras públicas. Nuestro peruleiro conocimiento en cucurbitáceas gargantuescas nos informa de que la buena mujer no optará al récord español (en Navarra hay una calabaza de 1.100 kilos, suponemos que vasca), pero al menos podrá bloquear carreteras o desnucar animales.