“En los barrios se nota que no hay presencia de la Policía, que tarda bastante en acudir, y muchas veces se le llama y no aparece”. Así resume Ramón Mañana, presidente de la asociación vecinal de O Birloque, las quejas que diversos colectivos vecinales y de comerciantes plantearon al Ayuntamiento y a la Policía Local en una reunión mantenida ayer en el centro cívico de Os Mallos y en la que pidieron “más agilidad”. “Se quejaron algunos compañeros, aunque no a todos nos dieron la palabra”, señaló. El representante de la asociación de Francisco Rodríguez Otero, de Labañou, José Bao, indica también que la policía “se ve poco, se echa de menos” en otros barrios, si bien especifica que en el suyo “no nos podemos quejar”.

Pero una solicitud generalizada en la reunión fue que “se pusieran más efectivos”, explica Mañana. Representantes del cuerpo presentes en la reunión admitieron en ella “que hay poca policía”, algo que el Ayuntamiento, siempre según la declaración del representante vecinal, atribuyó a las dificultades para formar nuevo personal. El Concello impidió la entrada a la reunión, por tener un carácter “técnico”, a los periodistas, a un representante sindical de la Policía Local y a la Plataforma Veciñal Os Mallos, que realizó la manifestación contra la inseguridad de la semana pasada.

El representante de O Birloque señaló que los vecinos habían salido con “buena sensación”, pues el Ayuntamiento ha establecido cauces de comunicación con las asociaciones y les ha prometido que se van a intentar “subsanar” las deficiencias. En lo tocante a su barrio, Mañana reclama que la policía controle tanto los eventos y actuaciones en Expocoruña (con la vacunación, señala, “los coches aparcaban donde les daba la gana y no respetaban los semáforos”) como que controlen el tráfico y que se quite de la zona urbana, puesto que considera que no se respeta la zona 30. Para Bao, sin embargo, los problemas de su zona son con “indigentes” y con pisos en los que “se está traficando con droga”, aunque aclara que esta es una labor para la Policía Nacional.

“Mapa” de seguridad

El concejal de Seguridad Ciudadana, Juan Ignacio Borrego, explicó precisamente que uno de los puntos a tratar en la reunión fue explicar a los vecinos las diferencias de competencias entre la Policía Nacional y el cuerpo municipal. Sin embargo, “fundamentalmente se trató de establecer canales de comunicación directos para recibir las aportaciones de los vecinos”.

A las asociaciones vecinales presentes en la reunión se les pidió una persona de contacto para posteriores reuniones. Tras un “primer diagnóstico”, prometió Borrego, se realizará una “comunicación permanente”, aunque los mecanismos están por definir.

La semana pasada, cuando se convocó la reunión, el Ayuntamiento había indicado a las asociaciones que se trataría el tema de la “policía comunitaria”, pero este término no salió durante el encuentro. “No es una cuestión semántica”, afirmó Borrego, que prometió que las reuniones con las asociaciones serán en poco tiempo: “El plazo tiene que ser ágil”, especificó.

El edil destacó también que la ciudad “ha evolucionado”, no solo en cuanto al crecimiento de la población sino a la “tipología de los ciudadanos”, pues “hay gente de otras culturas, hay gente diversa”. Considera necesario, en este sentido, que “nos pongamos al día”. En lo referente al crecimiento de la tasa de delitos en la ciudad, que en el primer semestre de este año sobrepasó por primera vez la media nacional desde que hay datos, insistió en que lo que ha “empujado” estas estadísticas es la ciberseguridad, y confió en que estas acciones con los vecinos ayuden a prevenir los delitos tradicionales.