José Alejandro Salgado es presidente y uno de los fundadores de Distrito Mallos, la asociación de comerciantes del barrio. A sus 82 años, lleva décadas en el distrito y ha encabezado iniciativas de los vecinos y negociantes, como la creación del aparcamiento.

¿Cuál es el alcance de la inseguridad en el barrio?

Problema hay, sin duda alguna, pero opino que es el mismo que en otros barrios. ¿Qué sucede? Que Os Mallos es un barrio que se ha hecho muy unido, muy perceptivo. El problema que veo es que nos vamos a convertir en el chivo expiatorio para que las autoridades arreglen esto en toda la ciudad. Ante esto, la gente dice, no vayas a Os Mallos, que están en estado de guerra.

Lleva mucho tiempo en el barrio. ¿La situación es peor que en la década de 1970 o la de 1980?

No, qué va. Pero ahora la gente es mucho más sensible. En esos tiempos, era otra forma muy distinta de vivir y pensar. No se puede comparar una cosa con la otra. El problema era gordísimo, ahora también lo es, pero no podemos exagerarlo para pagar los platos rotos.

¿Cree que hay una mala fama que está perjudicando al barrio?

Eso es un hecho como una catedral. La gente que lea el periódico, dirá, no vamos a Os Mallos, que allí nos comen, y no es para tanto. Es verdad que hay problema, y que los que se manifestaron lo han hecho porque quieren al barrio y que se marche la gente que da problemas. Pero no vamos a echarlos de aquí para que se vayan a otro barrio, y nosotros seguir con la mala fama. Se trata de una cosa más profunda: hay que cambiar leyes, tener más presencia policial, pero no decir que la gente tiene miedo de salir después de las seis de la tarde, aquí. Eso es un disparate.

¿Cree que la delincuencia se incrementó particularmente tras el confinamiento?

Ha crecido en todos los barrios. ¿En más proporción aquí? Yo no sería capaz de decirlo. Habría que ver la cantidad de denuncias, si el 80% son de Os Mallos, que no me lo creo.

¿Qué le pide a las autoridades?

Si el barrio tuviera mucha más luz, daría mucho menos miedo. Si estuviera más limpio y cuidado, daría mucho menos miedo. Si ante la cantidad de bajos desocupados se tratara de buscar alguna forma para que se emplearan en algo, o de que los propietarios los tengan bien cuidados, también daría menos miedo.

¿Qué problemas tiene el barrio?

Sobre todo, la iluminación. En Os Mallos, es bastante deficiente, y eso es fundamental, sobre todo para el comercio. Muchas calles están iluminadas gracias a los comerciantes. La limpieza también es fundamental. Está bastante abandonada. Luego, las obras. Cuando se empiezan a hacer, se eternizan, y eso es incómodo para todo el mundo y hace que la gente esté mal a gusto. Y la presencia de la Policía, tanto Nacional como municipal. No se trata de que pase el coche por aquí, sin parar, sino de que circulen por el barrio, que nos vean, tener confianza con ellos. Hay cantidad de bajos abandonados que no se cuidan en absoluto, y eso propicia la llamada de gente que está buscando sitio donde meterse. Eso sí que se podía vigilar; el que tenga una propiedad tendrá que vigilarla, cuidarla y tenerla bien.