Lo bueno de los problemas actuales del barrio de Os Mallos, según sus vecinos, es que tienen solución. Son ellos los que saben que la tapa de registro de la avenida de Os Mallos, llegando casi a la ronda de Outeiro, está desnivelada y que tienen que fijarse si no quieren que les pase lo mismo que a una vecina que, ayer, mientras hacía cola para comprar el pan, enseñaba su tobillo vendado. Son ellos los que señalan que las calles están sucias y que necesitan un poco más de atención y de compromiso del Ayuntamiento para poder volver a presumir de barrio.

“Ahora las cosas están mal”, dice Xosé Manuel, que lleva 45 años viviendo en Os Mallos, afirma que el barrio fue “a peor”, a pesar de que reivindica que el suyo es un lugar “tranquilo”. Xosé Manuel echa de menos “más espacios para que puedan jugar los niños y para que puedan pasear los mayores y sentarse”. “La limpieza empeoró, aunque ahora tenemos problemas mayores y ese lo pasamos un poco por alto”, resume. Él también demanda más inversión en las aceras y más control con la doble fila.

Raquel, de la Tahona O fogar do pan, explica que una de las cosas que les ayudarían a que el barrio estuviese mejor sería más presencia policial. “Que no pase de largo el coche, que anden los policías por la calle y que nos pregunten, como hacían antes. También más limpieza y que el Ayuntamiento, de alguna manera, anime a que se rehabiliten los edificios y los bajos”, comenta Raquel, que cree que Os Mallos tiene potencial para ser un barrio atractivo para las familias si se pone en marcha un plan de actuación integral en él. Los vecinos se quejan de que hay muchos locales vacíos y de que la pérdida del comercio no es solo malo para la economía del barrio sino también para la seguridad de las calles. A algunos de los vecinos y de los trabajadores de la zona les gustaría que el Concello interviniese en este aspecto, por ejemplo, primando que los locales estuviesen ocupados y gravando con impuestos a aquellos que, a pesar de las ofertas recibidas, se niegan a bajar un céntimo del precio de sus alquileres, en ocasiones, unas cifras que los pequeños negocios no se pueden permitir y menos en esta etapa, en la que muchos han perdido sus empleos por la pandemia.

Hablan también de inseguridad y okupación de viviendas, de trapicheo de drogas y de enfrentamientos a plena luz del día. No dulcifican la realidad del barrio, aunque tampoco creen que sus problemas disten mucho de los de otros lugares, aunque, eso sí, reclaman inversión para que no cronifiquen.

Para Marta de la Fuente y Francisco Manuel Martínez, los problemas del barrio no son “puntuales”. “No estamos hablando de ocupaciones pacíficas de pisos, de personas que podamos ponernos en su lugar porque han perdido su medio de vida, sino que hablamos de ocupación de bajos y de viviendas por gente que sabemos que se dedica al trapicheo. Esto se soluciona con más vigilancia policial, como hay en el centro, y que nos merecemos los barrios de gente trabajadora. Os Mallos ha sido un barrio multicultural desde hace muchos años y nunca hemos tenido problemas, siempre hemos tenido muy buena convivencia, hasta el año pasado”, relata esta vecina que asegura que su madre tiene miedo a que le roben la compra del carro, como le consta que ha ocurrido ya alguna vez. “Ahora te da miedo bajar los perros a determinadas horas o por determinadas calles y eso en este barrio no había pasado nunca”, dice De la Fuente.

Nieves Fernández, de la mercería Manoly, y sus clientas Manuela Presedo y Lucía Varela hacen hincapié en la suciedad de las calles y en la falta de negocios en la zona. “Está todo muy apagado”, dicen, ellas que han visto cómo ha cambiado el barrio y se quejan de que, si quieren pasear, tienen que ir a Vioño. Reclaman más vigilancia para la doble fila, porque no solo les genera problemas de circulación sino también más ruido, por los coches que pitan.

Nieves Fernández | Mercería Manoly: “Está todo muy apagado por falta de comercios”

Nieves Fernández | Mercería Manoly: “Está todo muy apagado por falta de comercios” Echave

Nieves Fernández | Mercería Manoly: “Está todo muy apagado por falta de comercios” 

Marta de la Fuente | Vecina de Os Mallos: “Nunca habíamos tenido miedo de bajar a la calle”

Marta de la Fuente | Vecina de Os Mallos: “Nunca habíamos tenido miedo de bajar a la calle” Echave

Marta de la Fuente | Vecina de Os Mallos: “Nunca habíamos tenido miedo de bajar a la calle” 

Xosé Manuel | 45 años en Os Mallos: “Boto en falta espacios para xogar os nenos”

Xosé Manuel | 45 años en Os Mallos: “Boto en falta espacios para xogar os nenos” Echave

Xosé Manuel | 45 años en Os Mallos: “Boto en falta espacios para xogar os nenos”