Tras las críticas que recibieron los presentadores y jueces del programa Masterchef, tras su paso por A Coruña, el cocinero Jordi Cruz decidió ayer por la mañana hacer un directo en Instagram para hablar con sus seguidores. Algunos le recordaron el malestar de la audiencia por haber hecho bromas con el acento gallego a lo que Cruz respondió que su compañera Samantha les había propuesto el reto de “intentar vender unos percebes hablando en gallego” al que ellos accedieron. “Lo hacemos fatal y hacemos el ridículo. No nos metemos con el gallego, hacemos el ridículo porque no hablamos gallego”, admitió Cruz, que aseguró que, en ningún momento, la intención fue ofender. “No son unas disculpas porque no pretendo pedir disculpas, pero si alguien se ha sentido agredido por nuestra falta de saber gallego y de lo mal que lo hablamos, mil perdones”, zanjó Cruz la polémica.