¿Han probado a ir por las escaleras del Paseo de los Puentes que bordean el instituto dejándolo a la izquierda, en dirección subida? Nosotros sí, y, pese a que la estatura peruleira no es titánica, tuvimos que doblarnos, pues los árboles que las bordean extienden sus ramas codiciosas a media altura. Intrigados, consultamos grimorios y el BOP para ver si se había repoblado con ucornos, pero parece que no es más que la nueva política de medio ambiente del Ayuntamiento, que consiste en dejar crecer al medio ambiente tanto como le dé la gana. Ya se ve en diversas partes de la ciudad. ¡Callen las segadoras, rómpanse las podaderas, jubílense los herbicidas, hasta que las raíces rompan el vil cemento, el urogallo cante en Juan Flórez y el alce baje su majestuosa cabeza para abrevar en los Cuatro caminos!