La comisión asesora del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) de Ciudad Vieja y Pescadería ha acordado iniciar la tramitación de la catalogación de un edificio del casco histórico cuyos orígenes ordenó estudiar el Gobierno local al aprobar en junio pasado la suspensión durante un año de la concesión de licencias de demolición y nueva construcción. La casa se encuentra en el número 4 de la calle Sinagoga y para ella existía un proyecto inmobiliario por el que sería derribada. Ante las teorías y sospechas de que en su interior se hallan restos arqueológicos que podrían indicar que en ese inmueble hubo un antiguo templo judío, la administración local encargó un informe artístico, tras el cual aprobó en la Junta de Gobierno Local suspender la concesión de permisos urbanísticos.

Tras la exposición del estudio arqueológico municipal sobre los elementos encontrados en el interior del edificio a través de catas y con el apoyo de documentos históricos con los que conocer la evolución de la casa, la comisión del Pepri acordó dar inicio al proceso para protegerla. Para ello, expertos en arqueología, arte y arquitectura realizarán un nuevo estudio para determinar el nivel de protección que le correspondería al inmueble, según dictamina la propia comisión municipal.

La Consellería de Cultura ratifica el inicio del procedimiento de catalogación mientras no sea emitido ese nuevo informe, que deberá estar acompañado de una visita de inspección a los restos encontrados en la casa del número 4 de la calle Sinagoga por parte de los funcionarios de las administraciones municipal y autonómica con competencias en arqueología y arquitectura.

El primer informe encargado para definir los valores históricos y artísticos del inmueble y desgranar su pasado ligado a la posible existencia de una sinagoga en el lugar lo dirigió el catedrático de Historia del Arte Alfredo Vigo Trasancos. ·El edificio, aunque forma parte del Plan Especial de Protección, no está catalogado de forma específica. Ante la posibilidad de que pudiera desaparecer debido a un proyecto edificatorio, saltaron las alarmas”, explicaba Vigo en mayo pasado. El Concello se interesó por esta casa, que consta de dos edificios adosados, en 2018, cuando sus propietarios solicitaron una licencia para construir.

Basados en los informes ya emitidos, los expertos de la comisión del Pepri han juzgado que el edificio de la calle Sinagoga tiene un interés superior al de otros de su entorno en el casco histórico. Su antigüedad puede situarse entre los siglos XVI y XVII. Aunque ha sufrido varias transformaciones, en su fachada principal conserva un escudo heráldico que vincula la vivienda a la hidalguía gallega en la ciudad y sobre el inmueble hay una leyenda que alude a un posible pasadizo subterráneo.