El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España es desde el pasado 1 de septiembre de 965 euros mensuales en catorce pagas, 1.126 euros si se reparte en doce pagas o se prorratean las pagas extraordinarias. Si un residente en A Coruña que percibe el SMI tuviese que dedicar el 30% de ese salario al alquiler de su vivienda se encontraría con una oferta residencial muy escasa. ¿Por qué una tercera parte de sus ingresos? Porque de acuerdo con la nueva ley de vivienda pendiente de aprobación, se convierte en “zona tensionada” aquella parte de la ciudad en la que los gastos en vivienda, incluido el alquiler, suponen más del 30% del salario del inquilino. A un precio igual o inferior a 338 euros mensuales, es decir la tercera parte de un SMI de 1.126 euros, solo se encuentran en A Coruña cuatro pisos en el mercado de arrendamiento, tan poco como el 0,6% respecto al total de 664 viviendas en alquiler en la ciudad que recogen los dos principales portales inmobiliarios del país, Idealista y Fotocasa.

Esta escasez de oferta pone de manifiesto las dificultades que los ciudadanos con menos recursos tienen para encontrar una vivienda, al menos si en sus cálculos reservan el 30% de su salario mínimo interprofesional para costear el alquiler. Con Idealista como fuente, el diario El País ha publicado este mes una tabla que refleja el número de viviendas en arrendamiento de todas las capitales de provincia con un precio equivalente a un tercio, la mitad y dos tercios del salario mínimo, valores para los que fija respectivamente los precios de 375, 565 y 750 euros. Con estas referencias, solo se pueden alquilar tres pisos en A Coruña por 375 euros o menos al mes, 123 por menos de 565 euros y 383 hasta 750 euros.

Otras ciudades españolas, con mayor o menor oferta que A Coruña, presentan hoy un mercado en el que todavía es más difícil hallar viviendas para las que baste con reservar el 30% del SMI para el alquiler y dedicar el resto de los ingresos mensuales a otros gastos. La misma tabla de El País muestra que en Barcelona, Palma de Mallorca, Bilbao, San Sebastián, Santander, Logroño, Pamplona, Tenerife, Cádiz, Albacete, Huelva, Vitoria, Huesca, Soria, Girona y Ceuta no se encuentra ningún piso por menos de 375 euros.

No es mucho mayor la esperanza de encontrar alojamiento en otras 22 capitales, en las que la oferta de Idealista se limita a uno, dos o tres pisos disponibles. Por el contrario, Ciudad Real, Palencia y Ourense son las capitales con precios más bajos y los demandantes de vivienda se pueden encontrar al menos con 21, 13 y 23 pisos que no llegan a los 375 euros mensuales entre una oferta total en Idealista de 197, 215 y 398, respectivamente.

Si la fuente es Fotocasa y se utilizan los mismos valores referenciales, se encuentran once anuncios de viviendas cuyo alquiler cuesta entre 350 y 375 euros, 53 entre 550 y 565 euros y 44 al precio de 750. Algunos anuncios que figuran en un portal inmobiliario también aparecen en el otro y desaparecen de ambos cuando se concreta una operación inmobiliaria, por lo que la disponibilidad de pisos en el mercado es variable.

Alquiler un 30% más caro

El incremento del SMI promovido por el Gobierno central, de 17,5 euros mensuales respecto al anterior, no parece lo suficientemente grande como para compensar el aumento de los precios de alquiler en gran parte del país. En A Coruña, el encarecimiento progresivo del arrendamiento dificulta todavía más las cuentas que los inquilinos con menos recursos deben hacer al mes para distribuir sus salarios. Hace siete años, en 2014, el precio medio era de 403,4 euros, una cantidad superior al 30% del SMI actual, y en la actualidad asciende a 524,5, 121 euros más, de acuerdo con los datos del Observatorio da Vivenda de Galicia del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS).

Esta fuente presenta en sus datos actualizados de agosto de este año unos números que revelan que a medida que sube el precio de los arrendamientos en la ciudad disminuye la cifra de fianzas, tendencia que se observa desde 2019; desde aquel año hasta el presente se han registrado 2.304 alquileres menos (de 6.032 a 3.728), aunque curiosamente lo que cuesta hoy de media una vivienda al mes es seis euros menos que el año pasado. La subida de precios en el mercado casi duplica al incremento que entre 2014 y 2021 experimentó el precio medio del metro cuadrado de las viviendas adquiridas en A Coruña, que, según el mismo observatorio a partir de datos del Instituto Galego de Estatística, pasó de 1.534 a 1.809 euros.

El incremento del precio del alquiler en un 30% supera además el repunte en la renta media disponible de los vecinos. Según los datos de la Agencia Tributaria de 2019, los más recientes, la renta disponible de los coruñeses —el dinero con el que se cuenta de media anual después del pago de los impuestos— era ese año de 25.700 euros, un 19% más que en 2013, cuando era de 21.554 euros.

Lo más barato: apartamentos de una habitación y un baño

Tomando como referencia las ofertas de los portales Idealista y Fotocasa, los pisos con el alquiler más barato en A Coruña se localizan en la zona de Zalaeta del barrio de Monte Alto (300 euros), en la zona de Marineda City (320 euros), en Mesoiro muy cerca del polígono empresarial de Pocomaco (320 euros) y en Os Castros (325 euros). Los cuatro, con alquileres inferiores a un tercio del salario mínimo interprofesional (338 euros), son apartamentos de una sola habitación y un cuarto de baño, cocina y salón y una superficie total de entre 45 y 67 metros cuadrados. Los anuncios de estas viviendas en los portales inmobiliarios ofrecen información básica, no concretan la calle en la que se encuentran y solo uno señala la planta en la que se ubica, la cuarta, y que el edificio no tiene ascensor. Este apartamento se oferta con el calificativo de “coqueto”, está amueblado y reformado, tiene facilidades para el aparcamiento y los propietarios no admiten mascotas y exigen un año de estancia mínima; aunque se indica que está en la zona de Vioño, se matiza también que está “pasado” el centro comercial Marineda City. Los otros tres apartamentos no tienen garaje, están amueblados, no todos reformados, y en el precio se incluyen los recibos de la comunidad.