El Concello prevé modificar la ordenanza de ruido, en la que pormenoriza comportamientos que ya se consideraban no tolerables por entender que dificultan el descanso y que ahora se enumeran al detalle, además de incluir nuevas prohibiciones. El Gobierno local regula la utilización de maquinaria y el horario para hacer obras en fin de semana. Prohíbe expresamente beber o portar vasos y botellas en el exterior de los locales y también gritar, bailar o corretear a cualquier hora del día si genera molestias. Pretende establecer también reglas para el comportamiento en el interior de los domicilios y, así, veta específicamente las fiestas con ruido a partir de las 23.00. Los cambios van mañana a la comisión de Medio Ambiente y, después, a pleno, donde el Ejecutivo necesitará el apoyo de otros grupos.

En la calle. Más allá de determinar a partir de qué decibelios se están cometiendo ciertas infracciones —sean leves, graves o muy graves—, el Concello prevé modificar un artículo para especificar los comportamientos que no se pueden tener en la calle. La Policía Local es la encargada de controlar y castigar estos actos. Así, tanto por el día como por la noche, no se permite “gritar o vociferar, explotar petardos, utilizar aparatos de reproducción sonora sin el uso de auriculares y funcionando a elevado volumen o usar reproductores de voz e instrumentos musicales que resulten no tolerables por perturbar el descanso y la tranquilidad de los vecinos”. Incluye además un apartado referido al horario nocturno, durante el que se prohíbe “la práctica de juegos y deportes en espacios públicos”, así como “cualquier actividad o comportamiento individual o colectivo, como cantar, golpear objetos o cualquier otro tipo de molestias”. Con la recuperación del ocio nocturno, los vecinos de varias zonas de la ciudad, como Orzán o Cormelana, se han quejado del ruido que provocan las aglomeraciones de gente en la calle. Aunque el botellón ya está prohibido en las Zonas de Especial Protección (ZEP), el Ejecutivo local busca endurecer la norma e incluye la prohibición de “portar vasos, botellas u otro tipo de recipiente con la finalidad de consumir bebidas, sean o no alcohólicas, en el exterior de los locales”.

En las viviendas. “No están permitidos actos o comportamientos tales como gritar, vociferar, bailar, corretear o taconear que se desarrollen generando molestias por su intensidad o persistencia y sean evitables observando una conducta cívica normal”. Es lo que señala la nueva norma sobre reuniones o fiestas en casa, siempre y cuando molesten a los vecinos. El Concello indica que las fiestas y celebraciones privadas solo se podrán desarrollar “entre las 12.00 y las 23.00 horas” y prohíbe aquellas que “por el número de personas congregadas y el elevado volumen de la música generen ruidos”. No se puede tocar instrumentos musicales entre las 23.00 y las 08.00 horas, aunque el horario se amplía a las diez de la mañana en domingos y festivos. El funcionamiento de electrodomésticos y otros aparatos “no deberá causar molestias por ruido a la vecindad”, mientras que las obras y trabajos caseros no podrán realizar ni domingos ni festivos, ni entre las 21.00 y las 08.00 horas de lunes a viernes.

Obras. Aunque la ordenanza de protección contra la contaminación acústica ya señalaba las franjas horarias en las que se prohibía realizar obras durante la semana, no se hacía referencia a domingos y festivos, que sí se incluye en este documento. Además de promover el uso de maquinaria y equipos de baja emisión acústica y eliminar las bandas rugosas, el Concello prohibe que se hagan obras que “transmitan algún tipo de ruido o vibración al interior de viviendas o locales los domingos y festivos durante todo el día, y los días laborales entre las 21.00 y las 08.00 horas”. Los contenedores de obra podrán permanecer en la vía pública solo de lunes a viernes.

Informes. Los agentes de la Policía Local son los encargados de comprobar, según la norma, “que se está desarrollando cualquier acto o comportamiento ruidoso” y pueden pedir a los responsables que “desistan del comportamiento”. Como novedad, el Gobierno local, en su modificación, incluye que estos informes y actas de inspección se podrán hacer sin que la realización de mediciones acústicas sea un requisito. En el documento, deberán indicar el acto o comportamiento ruidoso que ha causado molestias. También incluye algunos cambios sobre la tipificación de las infracciones por el funcionamiento de alarmas.