Dos grupos de propietarios del Agra de San Amaro han presentado sendos recursos contra el Concello por desestimar su reclamación para que les pague las indemnizaciones económicas que les reconoce la Justicia por incumplir los acuerdos de 1993 y 2006 para poder edificar. Exigen en el juzgado que el Ayuntamiento les pague ya por no poder construir en esta zona, protegida desde que la Torre de Hércules fue declarada Patrimonio de la Humanidad, en 2009. Hasta ahora, las indemnizaciones a todos los propietarios suman más de dos millones de euros.

Los juzgados de lo Contencioso-administrativo reconocieron a los propietarios su derecho a ser indemnizados por la demora en la materialización del aprovechamiento urbanístico del que son titulares. Entre ellos, figuran estos dos grupos de propietarios, que reclamaron al Concello la ejecución de la sentencia. Éste lo denegó por silencio administrativo, lo que les ha llevado a solicitarlo ahora por vía judicial.

El fallo ordenaba al Concello abonar los gastos en que incurrieron de forma conjunta los recurrentes para poder edificar la parcela, los derivados de la liquidación de la tasa ilegal por una licencia denegada y por la demora en la materialización del aprovechamiento urbanístico, reconocido en el convenio de 2006. En el caso de uno de los recurrentes, la cifra asciende a 112.169 euros más intereses desde 2018, cuando se presentó la primera reclamación, hasta que se apruebe definitivamente el instrumento de gestión urbanística que permita materializar el aprovechamiento adjudicado. Esta última cuestión todavía no se ha resuelto. El Gobierno del PP trató de evitar el pago de indemnizaciones ofertando suelo en la cantera de Adormideras, un plan que más tarde se descartó, por lo que todavía falta por concretar cómo compensar a promotores y propietarios.

En uno de los casos objeto de recurso actual, el Ayuntamiento acudió en apelación ante el Tribunal Superior de Xustiza contra la sentencia que le obligaba a indemnizar. El alto tribunal concluyó que debía compensar a los afectados, aunque estimaba en parte el recurso municipal y eliminaba de la indemnización el importe de los honorarios profesionales. Rechaza este abono porque los demandantes presentaron “una factura sin firma de la que no consta su abono” y no propusieron nuevas pruebas. Ahora, los propietarios afectados piden al juzgado que exija al Concello que cumpla con el fallo y les indemnice por no poder edificar en los terrenos.

Este conflicto urbanístico se inició hace doce años, cuando la declaración de la Torre de Hércules como Patrimonio de la Humanidad paralizó el desarrollo de un polígono residencial en el Agra de San Amaro, a 500 metros del faro romano. Con la construcción del paseo marítimo en 1993, Francisco Vázquez cerró un acuerdo por el que cedería parcelas junto a la Torre a cambio de construir entre la fuente de los surfistas y el dique de abrigo. Se incluyó en plan general de 1998, aunque con una edificabilidad menor a la que se había acordado. Los promotores reclamaron y en 2006 el Gobierno local suscribió nuevos convenios para admitir que los perjudicados debían ser compensados. El proyecto urbanístico se puso en marcha pero el Concello no lo aceptó hasta 2008. Un año después, la Unesco incluía la Torre en el patrimonio de la humanidad. La Xunta decidió entonces prohibir la edificación en las parcelas que formaban parte del polígono.