La Junta de Gobierno Local aprobó ayer pedir un préstamo de algo más de un millón de euros para financiar la parte municipal en programas de inversión europeos y subvenciones en las que también participa el Estado y la Xunta, gastos que no estaban previstos en el presupuestos prorrogado. La operación de crédito, cuyo contenido ya adelantó LA OPINIÓN la semana pasada, forma parte de una modificación de crédito que ha sido consensuada con Marea Atlántica para asegurarse su voto favorable, por lo que su aprobación en el pleno queda garantizada.

Parte de los fondos irán a cubrir la aportación del Concello en el programa de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (DUSI), una estrategia europea que ha financiado proyectos urbanísticos en la ciudad desde el mandato pasado. Entre las intervenciones ya financiadas se encuentran la rehabilitación del mercado de Adormideras, y la del entorno del de San Agustín.

El dinero de la operación de crédito, un préstamo a largo plazo, también permitirá al Ayuntamiento cubrir su parte en tres Áreas de Rehabilitación Integral (ARI): Casas de Franco-O Ventorrillo, Centro Histórico-Pescadería y Grupo de Viviendas María Pita (en Labañou). A través de los ARI se conceden subvenciones a vecinos para rehabilitar viviendas, y en la financiación participan, además del Concello, el Ministerio de Fomento y la Xunta.

La convocatoria de 2022 de las áreas de rehabilitación reserva 530.000 euros para las Casas de Franco y O Ventorrillo, y algo más de 571.000 euros para las viviendas de María Pita. Estos proyectos son nuevos, mientras que el de Ciudad Vieja y Pescadería va por la octava fase: para él se reservan algo más de 237.000 euros. De la cifra total para pagar las subvenciones, que suma 1,3 millones, el Concello aportará aproximadamente 446.000 euros.

La modificación de los presupuestos también incluye ajustes menores, financiados con fondos propios: unos 48.000 euros sobrantes de las cuentas de 2020 y 231.000 procedentes de bajas de crédito. Entre estos hay fondos reservados para el bonobús, y dos convenios a los que los interesados renunciaron.

Estos fondos financiarán convenios del año pasado que todavía no se han pagado, gastos de desinfección relacionados con el COVID y de desratización, y subvenciones para el sector del taxi. También habrá pequeñas cantidades para un proyecto de inversión del Eidus, y parte de los fondos del remanente, recibidos en 2020 del programa Erasmus de la UE, se destinarán a los museos científicos.

La operación iba a llevarse a la Junta de Gobierno Local del pasado miércoles, pero se retiró el día anterior, según declararon fuentes municipales a este diario, porque no se había incorporado parte de la documentación. En la sesión de ayer se aportó el mismo informe de propuesta que la semana pasada, sin cambios en las cantidades. Tras aprobar la modificación de crédito en el pleno, habrá que iniciar una licitación para contratar el préstamo.